Ciudad del Vaticano.- El Papa Benedicto XVI aceptó la renuncia de un obispo alemán acusado de abusar sexualmente de menores, el último caso de una serie de prelados que se vieron forzados a dejar sus cargos en medio del escándalo que afronta la Iglesia Católica.

Un comunicado del Vaticano dijo que el Papa aceptó la renuncia del obispo de Augsburgo, Walter Mixa.

El religioso se convirtió en el primer obispo en renunciar en la natal región de Bavaria del Papa, en medio de una serie de acusaciones que han afectado a la Iglesia en varios países de Europa y Estados Unidos.

En las últimas semanas, un obispo belga renunció luego de admitir haber abusado sexualmente de un niño y tres prelados irlandeses dejaron sus puestos por su manejo del escándalo.

Acciones legales

Fiscales alemanes y funcionarios de la Iglesia dijeron el viernes que las autoridades estaban investigando acusaciones de abuso sexual contra Mixa, quien ya había ofrecido su renuncia por cargos de haber golpeado a menores.

Un portavoz de la diócesis de Eichstaett dijo que las acusaciones databan del período entre 1996 y el 2000, cuando Mixa, obispo de Augsburgo en la región de Bavaria mayormente católica, se desempeñó como prelado en Eichstaett, en el mismo estado alemán.

La diócesis de Augsburgo dijo que había provisto toda la información a los fiscales luego de una meticulosa examinación de las acusaciones.

Previamente el diario alemán Augsburger Allgemeine reportó, sin nombrar a sus fuentes, que Mixa fue acusado de cometer abusos contra un niño cuando era obispo de Eichstaett.

El abogado de Mixa, Gerhard Decker, negó las acusaciones en contra del religioso de 69 años, quien también afronta cargos por mala gestión financiera.

"Mi cliente niega por completo las acusaciones hechas ahora en su contra, y hará lo posible por trabajar con los fiscales en Ingolstadt para aclarar el asunto en su totalidad", afirmó Decker al diario.

Abofeteos y abusos sexuales

Mixa escribió al Papa en abril para ofrecer su renuncia, luego de negar por semanas que había golpeado a niños en las décadas de 1970 y 1980, antes de admitir que abofeteó a algunos. Algunas víctimas sostienen que fueron golpeadas con fuerza en la cara.

Las acusaciones contra el obispo reveladas el viernes fueron las primeras en torno a abusos sexuales. Mixa previamente había pedido perdón a quienes dijo pudo haber desairado.