Río de Janeiro. Un portero que terminaba su jornada, un contador que cerraba los libros del mes, un técnico en computación que instalaba software; cada uno de ellos tenía una razón para quedarse a trabajar tarde.

Los tres estaban entre las personas sepultadas cuando tres edificios se derrumbaron repentinamente en el centro de Río de Janeiro. De acuerdo con la morgue metropolitana, los equipos de rescate recuperaron al menos seis cuerpos y 16 personas seguían desaparecidas ayer.

Las autoridades todavía están investigando las causas, pero algunos funcionarios especulan que obras ilegales dañaron la estructura de un edificio de 20 pisos, lo que provocó que se desmoronara y derrumbaran junto con él otros dos edificios de oficinas a las 8:30 de la noche del miércoles.

Cinco de los seis cuerpos rescatados han sido identificados.

El gobernador del estado de Río de Janeiro, Sergio Cabral, emitió un comunicado en el que afirmaba que el gobierno estaba haciendo todo lo posible para apoyar a las familias de las víctimas.

De acuerdo con la institución responsable de aprobar las construcciones en Río de Janeiro, proyectos de construcción no autorizada se estaban realizando en el edificio colapsado.

Luiz Cosenza, jefe de la unidad de prevención de accidentes del Consejo Regional de Ingeniería de Río de Janeiro, indicó a la cadena de televisión Globo que los proyectos ilegales podrían haber sido el motivo principal que llevó al edificio al colapso.