Lisboa.- El Papa Benedicto XVI dijo que la crisis de los abusos sexuales a menores por parte de sacerdotes debería hacer que la Iglesia admitiera la "aterradora" verdad de que su mayor amenaza proviene del "pecado dentro de la Iglesia".

En algunos de los comentarios públicos más amplios desde que surgiera el escándalo hace dos meses, Benedicto XVI dijo a los periodistas que la Iglesia tenía una "necesidad muy profunda" de reconocer que debe hacer penitencia por sus pecados y "aceptar la purificación".

"Hoy vemos de una manera terrible que la gran persecución de la Iglesia no viene de sus enemigos de fuera, sino que nace del pecado dentro de la Iglesia", dijo el pontífice a los periodistas en el avión que le llevaba a Portugal, en respuesta a una pregunta sobre el escándalo de los abusos sexuales que ha azotado gravemente a la Iglesia católica.

En las últimas semanas, varios responsables del Vaticano han acusado a los medios de impulsar una campaña de calumnia s contra la Iglesia, llegando un alto cargo vaticano a negar informaciones de que se hubieran encubierto los abusos, calificando esta noticia de "chismorreo mezquino".

El Pontífice alemán, de 83 años, que afronta la peor crisis en sus cinco años de Papado, dijo que la Iglesia tenía que buscar el perdón de las víctimas de abusos sexuales, pero también reconoció que "el perdón no puede sustituir a la Justicia".

Sufrimiento de la Iglesia

El Papa aceptó el sábado la dimisión del obispo de Ausburgo, Walter Mixa, que ha sido acusado de haber cometido abusos contra menores. Se trata del primer prelado superior que dimite en Alemania, y llega apenas dos semanas después de que un obispo belga dimitiera tras admitir que había abusado de un menor.

El obispo irlandés James Moriarty también presentó su renuncia en abril, alegando que no atajó los abusos cuando era prelado auxiliar de Dublín entre 1991 y 2001.

El principal propósito del viaje de cuatro días del Papa a Portugal es visitar el santuario de Fátima, donde se dice que la Virgen se apareció a tres niños pastores en seis ocasiones en 1917.

Uno de los tres mensajes que la tradición cristiana dice que la Virgen desveló a los pastores el llamado Tercer Secreto de Fátima, que ha sido interpretado por el Vaticano como una predicción del intento de asesinato en 1981 de Juan Pablo II.

Benedicto XVI dijo a los periodistas que la interpretación de ese tercer secreto, desvelado en 2000, podría incluir el sufrimiento que el Papado y la Iglesia tendrían que soportar como resultado de la crisis de abusos sexuales de hoy día.

"Lo que podemos ver (en el Tercer Secreto) son las predicciones del sufrimiento de la Iglesia", concluyó.