Londres. El manejo del frenesí causado por el escándalo de espionaje telefónico por parte del primer ministro, David Cameron, enfrenta nuevas críticas luego de que el funcionario asignado para tomar una decisión imparcial sobre un acuerdo para la adquisición de News Corp., de Rupert Murdoch, anunciara que su buena relación con el magnate de los medios era bien conocida por el líder británico.

El secretario de Cultura, Medios y Deportes, Jeremy Hunt -el más alto Ministro a cargo de la organización de los Juegos Olímpicos de Londres 2012-, compareció ayer ante la investigación sobre la ética de prensa, en medio de cuestionamientos acerca de su conducta en la deliberación sobre si la oferta de Murdoch para convertirse en un proveedor de la lucrativa TV de paga debería de ser aprobada.

Hunt afirmó que lamentaba haber desarrollado lazos amistosos con el hijo de Murdoch, James, pero también revirtió los reflectores de vuelta a Cameron, quien ya ha sido atacado por mantener estrechos vínculos con los principales sospechosos en el escándalo de espionaje telefónico. El exjefe de Comunicaciones de Cameron fue arrestado y acusado el miércoles.

Se espera que Cameron comparezca ante el Comité de Ética en las próximas semanas. Las preguntas se centrarán probablemente en su manejo del furor provocado por el escándalo, así como sus amistades con los actores clave en dicho caso.

En diciembre del 2010 se responsabilizó a Hunt por tomar una decisión acerca de si News Corp., la cual debía ser autorizada a tomar el control total de la cadena satelital británica Sky Broadcasting, de la que posee una participación de 39 por ciento.

La decisión fue considerada como delicada, debido a su potencial para reducir la pluralidad en la propiedad de los medios de comunicación británicos y fortalecer el control de Murdoch sobre la industria.

De acuerdo con las convenciones del gobierno, se espera que los ministros se pronuncien con imparcialidad en estos temas.

Los críticos insisten en que Cameron era consciente de que Hunt estaba en favor del trato y de su probable alianza con Murdoch.

Simpatizaba con la negociación, pero dudo en la acepción en favor , manifestó Hunt.

Afirmó que le había informado a Cameron acerca de sus puntos de vista, los cuales eran ampliamente conocidos.