Miles de personas se manifestaron ayer en la capital de España en apoyo al recientemente inhabilitado famoso Juez que presidió casos internacionales de derechos humanos.

Baltasar Garzón, de 56 años, fue condenado el 9 de febrero por la Suprema Corte, en donde el panel de siete jueces le prohibió ejercer la abogacía durante 11 años, con lo que se puso fin a la carrera de Garzón a menos de que logre revocar su decisión a través de una apelación.

Una gran plaza afuera de las puertas principales de la Suprema Corte de Justicia se llenó con alrededor de 10,000 personas, muchas de la que llevaban pancartas en las que se leía: Garzón, amigo. España está contigo .

Algunas de las pancartas alrededor de la plaza tenían fotografías de los jueces y rezaban: ¿Para quién trabajan los siete magníficos? , mientras que otras pedían que la condena judicial fuera revocada.

Garzón fue un héroe para muchos izquierdistas defensores de los derechos humanos, pero fue visto con recelo por los sectores conservadores de la sociedad española, incluidos muchos jueces de alto nivel que lo consideran egoísta y en búsqueda de fama.

Fue acusado y suspendido en el 2010, aunque el fiscal ha mantenido a lo largo del proceso que Garzón no cometió ningún delito.

Garzón se enfrenta a más problemas legales por su relación con un banco español que financió grandes seminarios de derechos humanos en Nueva York bajo su supervisión mientras se encontraba en un año sabático en el 2005 y el 2006.