PARÍS - Estados Unidos pudo haberse retirado del Acuerdo de París sobre el cambio climático, pero el martes, se reunieron docenas de líderes mundiales y filántropos para esbozar soluciones que impidan el rápido calentamiento del planeta y, al mismo tiempo, enviar mensajes de unión y de solución a la Casa Blanca.

Más simbólica que política, la cumbre celebrada llega dos años después de la histórica conferencia "COP21" de París, donde 196 países participantes, incluido Estados Unidos, prometieron limitar el aumento de la temperatura global de este siglo por debajo de los 3.6 grados Fahrenheit.

En uno de los momentos más controvertidos de su joven presidencia, el presidente Trump anunció en junio que Estados Unidos abandonaría el Acuerdo de París. Así lo hizo el pasado 1 de junio.

Estados Unidos es la única nación en la Tierra que ha rechazado el pacto global.

Aunque el resto del mundo -y gran parte de los Estados Unidos- ha continuado trabajando para cumplir con los compromisos de París, el presidente francés, Emmanuel Macron, calificó la decisión de Trump como “muy mala noticia”.

En su discurso de apertura del evento Macron no se refugió en retórica optimista. “Estamos perdiendo la batalla”, dijo. “No nos estamos moviendo lo suficientemente rápido. Todos tenemos que actuar”.

La cumbre “One planet” abordó las acciones prácticas que busquen alcanzar los los objetivos climáticos sin la participación del gobierno de Estados Unidos. El énfasis principal fue el financiamiento privado para iniciativas climáticas en los Estados Unidos y en otros lugares. Uno de los principales objetivos de la cumbre era alentar a los inversionistas privados a cerrar la brecha anual de 210 mil millones de dólares necesarios para cumplir con los requisitos del Acuerdo de París.

Con ese fin, la cumbre logró algunos compromisos importantes. La Fundación Gates, por ejemplo, anunció que aportará 300 millones de dólares durante los próximos tres años para apoyar a los agricultores de África y Asia que luchan contra los efectos del cambio climático que se manifiestan a través de la disminución de la fertilidad del suelo, clima extremo y plagas de cultivos, entre otros. A principios de este año, la fundación había comprometido 300 millones de dólares para beneficiar programas de salud pública y reducción de la pobreza en Tanzania.

AXA, la tercera mayor compañía de seguros del mundo, anunció nuevas reducciones de las inversiones de carbón en 2,400 millones de euros adicionales.

El Banco Mundial, para cumplir con sus compromisos de París con prontitud, dijo que dejaría de financiar proyectos que involucren petróleo y gas de alta gama a partir de 2019. Otras organizaciones filantrópicas de Estados Unidos también respaldaron la causa. El pasado lunes, la Hewlett Foundation prometió 600 millones de dólares en cinco años a organizaciones sin fines de lucro que trabajan en temas de cambio climático.

El ex alcalde de la ciudad de Nueva York, Michael Bloomberg, multimillonario y defensor líder del cambio climático , prometió persuadir a más empresas a cambiar sus prácticas. Bloomberg enfatizó sobre la importancia de crear incentivos comerciales para abordar el cambio climático. “La energía limpia ahora es más barata que el carbón, la eficiencia energética ahorra dinero y mejora los resultados, y las personas con talento quieren trabajar para las empresas que se preocupan por el planeta”, comentó Bloomberg.

De manera contundente, y retando a Trump, Bloomberg dijo: “Juntos vamos a lograr el objetivo que este país estableció en París al reducir las emisiones en al menos un 26 por ciento. No hay nada que Washington pueda hacer para detenernos”.

Desde su elección, el cambio climático ha estado entre los principales temas de interés de Macron. Cuando Trump anunció que Estados Unidos abandonaría el Acuerdo de París, Macron lanzó de inmediato una campaña llamada “Haz que nuestro planeta vuelva a ser grandioso”, una frase con la que se burló del eslogan de la campaña de Trump. Como parte de esa campaña, Macron ofreció becas de investigación para 18 científicos extranjeros que estudian el cambio climático para continuar su trabajo en Francia. El lunes, anunció a los ganadores, incluidos 13 estadounidenses.

Para analistas políticos, la cumbre del martes proporcionó más pruebas sobre el deseo que tiene Macron de afirmar a Francia como el principal país mediador en prácticamente todas las deliberaciones mundiales importantes, especialmente sobre el cambio climático.

“Aquí hay un elemento de prestigio, porque Francia y el presidente Macron quieren desempeñar un papel de liderazgo en la gobernanza mundial del clima, y creo que solo hay dos líderes que lo pueden ser: Macron y (el presidente chino) Xi Jinping”, dijo Marc Antoine Eyl-Mazzega, director del Centro de Energía del Instituto Francés de Relaciones Internacionales, un grupo de expertos con sede en París.