Nefi Flores estuvo en un centro de detención para inmigrantes en Tacoma, Washington. Una tarde un compañero de celda le comentó que una empresa le podría ayudar a salir. Nefi estuvo tres años encerrado.

La empresa se llama Libre por Nexus.

Quienes contratan los servicios de la empresa desean sortear el laberinto de los tribunales, rebasados por casos cuya resolución puede tardar años. El servicio cuesta $420 dólares mensuales. Pero ni con los servicios de Libre por Nexus se puede confiar. Así lo demuestra un conjunto de demandas que varios inmigrantes han decidido levantar en contra de la empresa. El Washington Post pudo entrevistar a 12 de ellos que consideraron al pago de la mensualidad como un grillete porque, si no lo hacen, reciben amenazas sobre su inminente retención y deportación. Algo más: los inmigrantes temen que la empresa le pase su ubicación al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por su sigla en inglés) debido a que, por contrato, se obligan a portar un GPS en el tobillo.

Nefi Flores gastó todos sus ahorros para huir de las pandillas de El Salvador con la esperanza de encontrarse con su esposa en Los Ángeles. Al llegar, Flores se entregó a agentes de la patrulla fronteriza de Texas para pedir asilo. El ICE lo envió al centro de detención de Tacoma imponiéndole una fianza de $7,500 dólares. No los tuvo. Así fue como la esposa de Flores llamó a Libre por Nexus . Pagó $2,170 dólares; dos días después, Nefi salió libre.

Actualmente tiene dos trabajos pero su miedo permanece. Cada mañana se mira el tobillo para cumplir el contrato con Libre por Nexus. Ha aprendido a cubrírselo porque tuvo una experiencia en la que una persona pensó que se trataba de un recluso prófugo.

Libre por Nexus, un servicio en la frontera de la legalidad.