Ciudad de México. La propagación del coronavirus constituye una crisis de seguridad humana que representa una amenaza para la vida, los medios de subsistencia y la dignidad de las personas en todo el mundo, comentó el embajador de Japón en México, Takase Yasushi, durante un evento en la Secretaría de Relaciones Exteriores, por lo que “es un desafío que debe abordar la comunidad internacional de manera conjunta ya que afecta severamente las economías y sociedades de todos los países del mundo”.

Durante la ceremonia de firma de canje de notas con la cancillería mexicana sobre la cooperación financiera no reembolsable del gobierno de Japón relativo al proyecto para fortalecer el sistema de cuidado de la salud mediante la provisión de equipo médico en colaboración con la oficina de Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS) por el monto de 598 millones de yenes (al rededor  de 119 millones de pesos).

El embajador Yasushi recordó que “el Primer Ministro Suga mencionó en su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas que ahora que nos enfrentamos a una crisis como la actual, y guiados por el principio de la seguridad humana, es fundamental establecer el objetivo de no dejar atrás la salud de nadie”.

En el evento también participó la subsecretaria de Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos, Martha Delgado.

geopolitica@eleconomista.mx