El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, expuso ayer que la posibilidad de que Irán posea un arma nuclear es una amenaza no sólo para Israel, sino para el mundo entero, y dijo que el hecho de no establecer líneas rojas a Teherán podría llevar a la guerra.

Netanyahu afirmó que, a menos que sea detenido por la comunidad internacional, Irán podría tener suficiente uranio enriquecido para crear un arma nuclear tan pronto como el próximo verano. No amenazó con atacar a Irán y expuso que Estados Unidos e Israel llevan a cabo un esfuerzo en conjunto para detener a la República Islámica de desarrollar un arma con posibilidades atómicas.

Cerca del final de su discurso, Netanyahu levantó un cartel en el que se mostraba una bomba de caricatura que dividía los esfuerzos de Irán en tres etapas. Indicó que Irán ha completado la primera etapa, el desarrollo de suficiente uranio de bajo enriquecimiento, y que está a punto de finalizar la segunda etapa, el enriquecimiento de uranio de grado armamentista.

Aseguró que tal etapa podría completarse tan pronto como el próximo verano y que la tercera fase, la preparación de un arma, podría lograrse dentro de unos pocos meses, posiblemente un par de semanas . Manifestó que los trabajos para construir un detonador para el uranio altamente enriquecido serían relativamente sencillos y fácilmente pasarían desapercibidos.

Al mismo tiempo que trazó una línea de color rojo brillante a través de la imagen con un marcador, expresó que Irán debe ser detenido antes de que se complete la segunda fase.

Creo que ante una clara línea roja, Irán desistirá de sus esfuerzos , afirmó Netanyahu.

El rápido programa de desarrollo nuclear iraní enturbió la reunión de la ONU este año. En su discurso del martes, el presidente Obama aseguró que Estados Unidos hará lo necesario para impedir que Irán obtenga una bomba nuclear.

Obama se opone a un ataque unilateral israelí y comentó que autorizaría un ataque estadounidense sólo como último recurso. Insistió en que se debe negociar una salida pacífica a los elementos más problemáticos del programa nuclear de Irán.

Militares y funcionarios de inteligencia estadounidenses han dicho que el ataque de Israel podría encender el caos y arrastrar a Estados Unidos a una nueva guerra en el Medio Oriente. Argumentan que un ataque israelí sería poco eficiente en destruir completamente el programa nuclear iraní, lo que dejaría en manos estadounidenses el completar el trabajo.

Durante los últimos seis meses, Netanyahu ha insistido en construir su caso públicamente en pro de lanzar un ataque unilateral israelí contra Irán.

Israel considera a Irán como su enemigo mortal y los líderes israelíes aseguran que no pueden darse el lujo de que un arma nuclear esté en manos de un régimen clerical comprometido con la destrucción de Israel.

Netanyahu y su ministro de Defensa, Ehud Barak, sostienen que Irán desarrolla su programa nuclear bajo tierra y fuera del alcance de la capacidad de bombardeo convencional israelí. Las autoridades israelíes sostienen en privado que un rápido ataque ahora podría dañar severamente el programa y comprar más tiempo para la diplomacia.