Lima. Varias organizaciones peruanas pidieron que se investiguen los más de 200 centros de rehabilitación para alcohólicos y drogadictos que funcionan de manera informal en el país, tras la muerte de 27 personas en un incendio en uno de esos locales que operaba sin licencia el sábado en un barrio pobre al este de Lima.

"En Perú existen unos 260 centros, denominados comunidades terapéuticas, pero solo el 20% de ellos cuenta con licencia y con profesionales", aseguró Milton Rojas, coordinador de CEDRO, una ONG especializada en prevención de drogas.

Rojas explicó que en Perú hay 800,000 personas con problemas de alcohol y entre 60,000 y 100,000 personas con problemas de drogas.

Al menos 27 personas murieron y una decena resultaron heridas en un incendio el sábado en uno de esos centros, "Cristo es amor", en un barrio pobre en el distrito limeño de San Juan de Lurigancho, que funcionaba sin licencia y ya había sido clausurado en dos ocasiones por las autoridades locales.

"Vamos a investigar si las personas fueron internadas contra su voluntad en este centro terapéutico y qué tipo de tratamiento médico recibían, si eran sujetos de abusos debido a la informalidad de su funcionamiento", señaló por su parte Malena Pineda, jefa del Programa de Derechos de las Personas con Discapacidad de la Defensoría del Pueblo.

El Ministerio de Salud tiene limitaciones para ejercer el control de estos centros de corte privado, "ya que muchos, como el centro de rehabilitación 'Cristo es Amor', les impiden el ingreso o simplemente no abren la puerta", explicó Pineda.

Carmen Masías, jefe de la estatal Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida), sostuvo que en Perú "existen apenas 700 camas en hospitales públicos para unos 100,000 adictos, por lo que la demanda cada vez es mayor para internamiento".

Masías recordó que en el 2011 el Congreso aprobó una ley para este tipo de centros, pero no se aplica por falta de reglamento. "La comisión encargada del reglamento está pidiendo que retorne la norma al Congreso para su reestructuración, mientras tanto no se puede supervisar los centros", dijo.

El sábado, horas después del trágico incendio, el ministro de Salud, Alberto Tejada, declaró que "Cristo es Amor" no era "aparentemente un centro oficial" y reconoció que en Perú existe "una cultura de la informalidad" en este tipo de instalaciones.

El brigadier Edson Matuone, jefe de los bomberos en el operativo del incendio, dijo a la emisora RPP que el local "no cumplía con normas mínimas de seguridad, está ubicado al fondo de un pasaje sin salida, con casas de familias al lado" y sostuvo que "albergaban entre 50 a 70 personas".

"Las habitaciones pequeñas tenían nueve camas de dos niveles, no había espacio ni para pasar, los bomberos tuvimos que entrar a esos cuartos de costado por las camas", detalló.

El dueño del local, Raúl García Albornoz, de 45 años, se encuentra prófugo.