A pesar de que el gobernador republicano de Texas, Greg Abdott, aseguró de que no se solicitará una identificación a las personas indocumentadas para acceder a uno de los refugios ante el paso del huracán Harvey en Texas y que las oficinas de Aduanas y Protección Fronteriza y la de Inmigración y Control de Aduanas no realizarán acciones migratorias en contra de los refugiados en albergues, existe temor entre los inmigrantes de desalojar sus casas por miedo a ser deportados.

Ante dicha situación, el alcalde de Houston, Sylvester Turner, enfatizó nuevamente que no hay peligro de que los indocumentados sean deportados y hasta el momento no existe registro de que se hayan tomado medidas contrarias en los refugios.

De acuerdo con el administrador de la Agencia Federal de Manejo de Emergencias, FEMA, Brock Long, se estima que ante las lluvias e inundaciones más de 30,000 personas serían forzadas a abandonar sus hogares ya que entre 30 y 50 de los 254 condados de Texas están bajo una declaración de desastre.

Eunice Rendón, coordinadora de Agenda Migrante, explicó que Texas sí es una zona de riesgo para desplazarse a pesar de las órdenes de evacuación pero hay que estar pendientes estos días de que se cumplan las medidas de no persecución.

La situación en Texas es grave para que las autoridades aprovechen la detención de migrantes, no obstante si se podría aprovechar la situación , añadió.

Rendón indicó que el arresto de personas indocumentadas ha aumentado 40% especialmente en las zonas de Texas, Alabama y las dos Carolinas, además de que hay un incremento de 30% en el arresto de personas sin un récord criminal.

Rechazan indulto

Con respecto al indulto al exalguacil Joe Arpaio por parte de Donald Trump en medio de la crisis del huracán Harvey y de la próxima marcha de la Ley SB4 en Texas el próximo 1 de septiembre, Eunice Rendón refirió que el mandatario es poco diplomático y estratégico ya que el hecho significa una falta de respeto a las instituciones estadounidenses, la violación a los derechos de los migrantes y fortalece el discurso racista, bandera de la administración de Trump.

El indulto a un personaje tan polémico como lo ha sido Arpaio es una violación a los derechos humanos y a las instituciones de Estados Unidos. En otras administraciones como la de Barack Obama se habían otorgado indultos pero a crímenes de menor grado , aseveró.