Tampa. Desde el escenario, el Partido Republicano ha tratado de destacar su diversidad, al dar lugares privilegiados en el pódium a latinos y afroamericanos.

Sin embargo, han entregado sus discursos a un salón de convenciones abrumadoramente lleno de caras blancas, un incómodo contraste que se ha vuelto incluso más molesto durante esta semana, debido a una serie de dolores de cabeza.

Las tensiones se producen en medio de un debate en el seno del Partido Republicano sobre la mejor manera de atraer a nuevos votantes.

Estamos perdiendo terriblemente la carrera demográfica. No estamos generando suficientes hombres blancos enojados para permanecer en esto a largo plazo , afirmó el senador por Carolina del Sur, Lindsey Graham.

El martes, los organizadores de la convención expulsaron a dos asistentes después de que presuntamente arrojaron cacahuetes a una camarógrafa afroamericana de CNN y le dijeron: Así es como alimentamos a los animales .

Esto siguió a un debate a gritos entre el presentador de televisión Chris Matthews y el presidente del Comité Nacional Republicano, Reince Priebus, sobre si Mitt Romney había incorporado el tema racial a la campaña al bromear respecto del acta de nacimiento de Obama.

Y el miércoles, Yahoo! News despidió al jefe de la oficina de Washington, David Chalian, después de que un micrófono lo captara decir que Romney y su esposa, Ann, estaban contentos de tener una fiesta mientras los negros se ahogaban , una referencia a la decisión de la Convención Nacional Republicana de seguir adelante con ésta mientras que el huracán Isaac azota Nueva Orleans.