Entrevista a Alden Rivera, embajador de Honduras en México

El tema migratorio ha sido impuesto por el presidente Trump en los primeros sitios de las agendas de México y Centroamérica; el embajador de Honduras en México, Alden Rivera, recibe a El Economista en las instalaciones de su legación en la colonia Condesa.

—¿Cuántos ciudadanos hondureños ha regresado el gobierno mexicano a su país?

De enero al 31 de agosto alrededor de 60,000 hondureños han sido retornados desde México, y actualmente 35,000 de diferentes nacionalidades están en situación de espera en la frontera norte de México. De ello, más o menos 14,000 son hondureños.

—¿Existen recursos e infraestructura para atender a sus connacionales?

A partir de este lunes se abrió el nuevo consulado de Honduras en Tijuana para poder atender esa población, y en noviembre se estima abrir otro en Ciudad Juárez.

—¿Cómo va la implementación de los programas de apoyo del gobierno mexicano en Honduras?

Aún se están delineando los detalles sobre qué autoridades movilizarán los recursos y qué personas serán beneficiarias de los programas Sembrando Vida (para generar 13,000 empleos) y Jóvenes Construyendo el Futuro (7,000 empleos) ya que no es una decisión unilateral.

—¿Para cuándo estima que esté concluida esta fase?

Se prevé que esta semana se cumplan todos los requisitos para, posteriormente, esperar la visita del canciller Marcelo Ebrard a Honduras (para) que firme el acuerdo con su homólogo Lisandro Rosales, y darle vida formalmente al proyecto en los meses que restan del 2019.

En este mes esperamos que arranque el programa.

—¿Los dos programas son suficientes para Honduras?

Si, son positivos. En el caso de Sembrando Vida el gobierno de Honduras ha propuesto privilegiar las cuencas productoras de agua que fueron afectadas por un gusano ordeñador del pino que destruyó prácticamente 30% de toda la cobertura forestal del país hace dos años.

—¿Y respecto a Jóvenes construyendo el futuro?

Va dirigido a los jóvenes que no estudian ni trabajan. Honduras cuenta con 1 millón de esta población; podrán encontrar una fuente de ingreso y una fuente de formación técnica para poder incorporarse en el sistema productivo del país o para poder desarrollar emprendimientos propios.

(Ambos programas) son positivos porque se están atendiendo focos de posibles migrantes.

—¿La idea de conjuntar a más países en el proyecto de desarrollo en Centroamérica es viable?

La misión de Guatemala, Honduras, El Salvador y México es realizar una conferencia con la comunidad internacional en octubre próximo para presentar el Plan de Desarrollo Integral, e invitar a los participantes a convertirse en socios estratégicos del proyecto.

—¿En dónde será la conferencia?

La sede del encuentro está por definirse.

—México ha endurecido su política migratoria. ¿Cómo ha sido el proceso de retorno de los hondureños?

Hay una carta de entendimiento entre México y Honduras desde el 2010, y se renovó en el 2018, donde están establecidos los parámetros de conducción y retorno.

El retorno ha sido un proceso respetuoso y ordenado que permite asegurar que nuestros connacionales puedan ser asegurados bajo la normativa vigente respetando la dignidad y los derechos humanos. Tenemos un diálogo constante y transparente con el gobierno de México.

Yo creo que el acercamiento y la voluntad política del presidente López Obrador son un elemento fundamental. Si no tuviéramos esa voluntad, estaríamos haciendo esfuerzos aislados; este tema tiene que ser abordado regionalmente.