El presidente saliente de Francia, François Hollande, anunció que votará por el centrista Emmanuel Macron en la segunda vuelta de las presidenciales francesas y advirtió del riesgo para el país que supondría una victoria de la ultraderechista Marine Le Pen.

La presencia de la extrema derecha hace correr nuevamente un riesgo a nuestro país (...) Frente a ese riesgo, es imposible quedarse callados. Por mi parte, votaré por Emmanuel Macron , declaró el mandatario, en un discurso retransmitido por televisión.

Macron defiende los valores que permiten reunir a los franceses en este periodo tan particular y grave que atraviesan el mundo, Europa y Francia , señaló el presidente.

En caso de una victoria de Le Pen, que promete una salida del país de la zona euro, Hollande aseguró que el poder adquisitivo de los franceses sería amputado .

Se perderían miles de empleos en las industrias de nuestro país si las medidas proteccionistas que propone el FN son aplicadas, añadió.

Macron renunció al gobierno de François Hollande en agosto del 2016, tras desempeñarse durante dos años como ministro de Economía, para lanzarse a la carrera por el Elíseo con su propio movimiento, ¡En Marcha!

Este joven político de 39 años, que nunca antes se había enfrentado a un sufragio universal, se perfila como el gran favorito para el balotaje del próximo 7 de mayo.

Todos (menos uno) unidos por Macron

Los partidos políticos tradicionales, perdedores en la primera vuelta del domingo, cerraron filas el lunes y exhortaron a los votantes a apoyar a Macron y rechazar a Le Pen en la segunda vuelta, que será en dos semanas, el domingo 7 de mayo.

El derrotado candidato de la extrema izquierda, Jean-Luc Mélenchon, se negó rotundamente a pedir el voto para Macron, y el Frente Nacional de Le Pen espera hacer lo impensable y atraer a unos votantes que históricamente se opusieron a una formación con tintes racistas y antisemitas.

Los votantes que votaron por el señor Mélenchon son votantes enojados. Pueden estar de acuerdo con nosotros , dijo Steeve Brios, vicepresidente del partido de ultraderecha, agregando que optaron por una opción fuera del sistema .

Elegir a un candidato de la clase política tradicional ya no es una opción para los electores franceses, que rechazaron a las dos principales formaciones que se han estado alternando en el poder durante décadas en favor de Le Pen y el novato Macron.

Benoît Hamon, el candidato del Partido Socialista que tiene mayoría parlamentaria y ocupa la Presidencia con François Hollande, el dirigente más impopular de la historia reciente del país , obtuvo sólo 6% de los votos. El aspirante conservador, François Fillon, salió mejor parado y terminó tercero, con algo menos de 20% de los votos.

Reaparece Valls

El que fuera primer ministro del gobierno de Hollande y renunciara al puesto para competir por la candidatura presidencial por el Partido Socialista habló para hacer una evaluación sobre los resultados de la elección: Estamos en una fase de descomposición, demolición y deconstrucción, no hicimos el trabajo intelectual, ideológico y político sobre qué es la izquierda, y pagamos el precio .

¿Qué dice Marie le Pen?

La audaz e intrépida Le Pen, de 48 años, es una líder experimentada, que intenta por segunda vez llegar a la Presidencia de Francia. Ha sido elegida para cargos en varias ocasiones en el norte del país y legisladora europea, desde el 2004.

Le Pen anunció que temporalmente se apartará de su cargo de presidenta del partido Frente Nacional, en un esfuerzo por atraer a más votantes en su duelo con Macron.

Esta noche ya no seré presidenta del Frente Nacional, soy la candidata presidencial , dijo la política derechista ante cámaras de televisión.

En entrevista con el canal France 2, Le Pen también aprovechó para lanzar un fuerte ataque contra Macron, diciendo que su política conduciría a una globalización salvaje y a una inmigración masiva y que su competidor no había mostrado un ápice de amor por Francia.

El objetivo es reunir a todos los patriotas franceses , mencionó la candidata en su intento de cortejar a los seguidores de otros partidos, en particular del ultraconservador Nicolas Dupont-Aignan, uno de los candidatos pequeños de la primera vuelta, quien logró un sorprendente 4.7% de los votos y se situó en sexto lugar, muy cerca del socialista Benoît Hamon (6.35 por ciento).

Los resultados del domingo no generaron el sismo político que ocurrió en el 2002, cuando Jean-Marie Le Pen eliminó a Lionel Jospin en la primera vuelta para competir por la silla presidencial en contra del padre de la actual candidata.

La victoria de Macron generó mayor confianza en los mercados financieros y la ciudadanía.

Aunque la moneda está en el aire, se espera que la mayor parte de los ciudadanos franceses le cierre el camino a Le Pen. De perder la ultraderecha, esta sería la segunda llamada de atención.