París. El polemista de extrema derecha Éric Zemmour anunció el día de ayer 30 de noviembre, su candidatura a la presidencia de Francia en 2022 para "salvar" el país de su "decadencia", en un discurso de tintes apocalípticos y nostálgicos.

"He decidido tomar nuestro destino en mano" para "salvar al país del trágico destino que le espera", aseguró Zemmour en un video, denunciando la migración, el islam y los "poderosos". "Por eso he decidido presentarme a la elección".

La candidatura de este controvertido y mediático escritor superventas, de 63 años y sin trayectoria política, era un secreto a voces, pero se produce en un momento de estancamiento en los sondeos.

Una encuesta de Harris Interactive para Challenges le da este martes un 13% de intención de voto en la primera vuelta. Su rival en la ultraderecha Marine Le Pen (19-20%) y el mandatario liberal Emmanuel Macron (23-24%) pasarían al balotaje.

A golpe de polémicas, con sus furibundas críticas al islam, la inmmigración y a lo políticamente correcto, Zemmour se volvió una cara conocida en el panorama mediático desde los años 2000, impulsado por la cadena CNews del magnate Vincent Bolloré.

"Siniestro", según el Partido Socialista. "Lúgubre", para la formación de Le Pen. Mientras hablaba, Macron optó por tuitear un video de Joséphine Baker, primera mujer negra en entrar al Panteón por su vida de artista, resistente a la ocupación nazi y antirracista.

Aunque sin un gran partido detrás, a "Z", como le llaman sus seguidores, le comparan con Donald Trump. La portada de su último libro "Francia no dijo su última palabra" recuerda además a otro del polémico presidente estadounidense.

"Gran remplazo"

Pese a que la principal preocupación de los franceses es el poder adquisitivo, sus propuestas se centran en la inmigración, a la que considera artífice de un intento de acabar, a su juicio, con la "identidad francesa", a través del "gran remplazo".

"Ustedes se sienten extranjeros en su propio país", asegura Zemmour en el video, en el que entremezcla imágenes de la Francia de los "Treinta Gloriosos", los años de crecimiento económico posguerra, con videos de violencia y migrantes.

Este hombre, cercano a dirigentes iliberales de Europa como el húngaro Viktor Orban, ya propuso un referéndum sobre la inmigración, suprimir la reagrupación familiar y prohibir que se den nombres extranjeros a los niños.

Su primer mitin electoral tendrá lugar la tarde del domingo en la sala de espectáculos Zénith de París. Organizaciones antifascistas y de izquierda ya convocaron una manifestación para "hacer callar a Zemmour".