París. Un cardenal católico y otras cinco personas comenzaron a ser juzgados en Francia, al estar acusados de encubrir a un sacerdote que supuestamente abusó de niños de los Boy Scouts, el caso más importante hasta la fecha de abusos sexuales en el seno de la Iglesia en el país.

El asunto supone un nuevo desafío para el Vaticano, en medio de las crecientes demandas del país mayormente católico para abordar los abusos sexuales cometidos durante décadas por el clero en el país.

El cardenal Philippe Barbarin, de 68 años, compareció ante una corte de Lyon junto con otros altos cargos de la institución, acusados de no proteger a los menores de los supuestos abusos cometidos por el cura Bernard Preynat. El principal funcionario vaticano a cargo de los casos de abuso sexual, el cardenal Luis Ladaria, se encuentra entre los acusados, pero no comparecerá ante el juez porque el Vaticano invocó su inmunidad diplomática.

Después de sentarse en la primera fila, Barbarin mantuvo las manos juntas y cerró los ojos, como si estuviera rezando.

Nueve personas que dijeron que Preynat abusó de ellos en las décadas de 1970 y 1980 llevaron el caso a los tribunales, y esperan que marque un hito en los esfuerzos por hacer que la jerarquía eclesiástica francesa rinda cuentas por silenciar los abusos. Las víctimas dicen que el alto clero estuvo al tanto de las acciones de Preynat durante años, pero que le permitió mantener el contacto con niños hasta su retiro en el 2015.