Dos días después de que funcionarios rusos ofrecieran una serie de declaraciones sobre lo que habían acordado los presidentes Putin y Trump el pasado lunes en Helsinki, comentaron que ambos líderes lograron “acuerdos verbales importantes” durante la reunión de Helsinki. Quien lo confirmó fue el embajador de Rusia en Estados Unidos, Anatoly Antonov, durante una conferencia de prensa en Moscú. Entre los acuerdos incluyeron la preservación de los acuerdos New Start e INF, los principales tratados bilaterales de control de armas, cuyo futuro ha estado en cuestión.

Antonov también dijo que Putin había hecho un conjunto de “propuestas específicas e interesantes a Washington” sobre cómo los dos países podrían cooperar en Siria. Donald Trump continuó alabando su reunión privada con Putin y calificó el almuerzo que sostuvo con miembros de su equipo como “tremendo éxito” y tuiteó la promesa de obtener “grandes resultados”.

Del Departamento de Estado, Heather Nauert, dijo que la administración estaba “evaluando” tres conclusiones, “que calificó como modestas”. Destacó principalmente el establecimiento de grupos de trabajo de expertos en política exterior.

Una agenda cargada

La vocera de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, enumeró una serie de temas que se discutieron durante la cumbre, entre ellos, la “ayuda humanitaria a Siria, el objetivo nuclear de Irán, la seguridad israelí, la desnuclearización norcoreana, la crisis en Ucrania y la anexión de Crimea”.

Mientras tanto, Trump le dijo a legisladores esta semana que él y Putin habían logrado “progresos significativos para abordar” estos asuntos entre otros. Ni Bernie Sanders ni ningún otro funcionario ofrecieron detalles sobre la cumbre a la que él mismo calificó como “el comienzo de un diálogo con Rusia”.

Algunos funcionarios del ejército permanecían indignados porque el presidente Trump ha sostenido pocas sesiones de trabajo con agencias de Inteligencia durante el presente verano, algo raro entre la Presidencia.