Barcelona. El presidente del Parlament catalán, Roger Torrent, ha afirmado que el espionaje al que, según informaciones periodísticas, fue sometido a través de su teléfono es “impropio de un Estado democrático”, ha anunciado acciones legales, y ha exigido al Gobierno español que “se investigue y se depuren responsabilidades”.

En una declaración institucional realizada desde su despacho del Parlament, Torrent ha considerado que se trata de un asunto “muy grave” y que sirve para constatar que en el Estado español “se practica el espionaje contra la disidencia política”, informa EFE.

Torrent realizó esta declaración después de que se publicara que su teléfono celular fue objetivo de un programa espía en el 2019, que bajo el nombre de Pegasus fue desarrollado por la compañía israelí NSO y que solo se vende a Gobiernos y fuerzas y cuerpos de seguridad para combatir el crimen y el terrorismo, explicaron fuentes cercanas a Europa Press.

Según una investigación de ‘El País’ y ‘The Guardian’, el teléfono de Torrent, fue atacado con Pegasus entre abril y mayo del 2019 a través de un fallo de seguridad de WhatsApp, que abrió la puerta a la instalación del programa en el teléfono de Torrent y de 1,400 teléfonos celulares en el mundo.

Citizen Lab, un grupo de ciberseguridad de la Munk School ubicado en la Universidad de Toronto, ha investigado el ataque masivo después de que WhatsApp le facilitara los números espiados por el programa desarrollado NSO.

El programa permite escuchar conversaciones, leer mensajes, acceder al disco duro, hacer capturas de pantalla, revisar el historial de navegación y activar por control remoto la cámara y el micrófono de los dispositivos. Ernest Maragall, exconsejero de Exteriores también fue blanco del espionaje. Casos similares han ocurrido en México, Arabia Saudita y Marruecos.