El Consejo de Ministros español aprobó este martes una serie de medidas de emergencia para reducir las elevadísimas facturas energéticas de los consumidores, que permitirán al Gobierno recuperar miles de millones de euros de beneficios extraordinarios de las empresas energéticas y limitar las subidas del precio del gas.

Al limitar los beneficios que los generadores de energía hidroeléctrica y otras energías renovables pueden obtener de la subida de los precios de la electricidad, el Gobierno espera redirigir unos 2,600 millones de euros (unos 3,070 millones de dólares) de las empresas a los consumidores en los próximos seis meses.

La ministra de Energía, Teresa Ribera, dijo en una rueda de prensa que la medida se mantendrá hasta finales de marzo, cuando se espera que los precios del gas natural se estabilicen tras la caída del consumo desde los habituales máximos del invierno.

Paralelamente, España subastará este año 900 millones de euros más en permisos de emisión de dióxido de carbono, cuya recaudación se destinará a reducir la factura.

Ante la voraz demanda de gas natural, responsable de gran parte del reciente aumento de los precios de la electricidad en Europa, que ha avivado la inflación, España limitará las subidas reguladas de los precios del combustible al 4.4% en el tercer trimestre, frente a las previsiones de un aumento del 28 por ciento.

El Gobierno de coalición de izquierdas ha recibido presiones de la oposición y de organizaciones de la sociedad civil para que reduzca la factura eléctrica.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció el lunes que un impuesto especial sobre la electricidad bajaría al 0.5% desde el 5.1% hasta finales de año, mientras que un tipo reducido de IVA y la suspensión de un impuesto sobre la generación de electricidad del 7% se extenderían hasta enero del próximo año.