Seis meses en el cargo y Donald Trump sigue siendo el presidente más impopular de la historia de Estados Unidos. Después de 186 días ocupando la Casa Blanca, Trump registra 55.0 por ciento. Los únicos dos expresidentes que se le acercan son Bill Clinton y Gerald Ford.

Sin embargo, no es lo único que ha cambiado con respecto a la administración de Barack Obama: desde el 8 de noviembre del 2016, el interés de la población por la política se ha incrementado, sobre todo el de las mujeres.

Casi nueve meses después, son las mujeres, sin importar la raza, las que más se preocupan por seguir la actualidad del espectro político en su país, en una creciente ola de interés generalizado.

Según una encuesta del Centro de Investigaciones Pew, 52% de los estadounidenses admitió poner más atención a lo que pase en la política de su país desde la llegada de Donald Trump y casi seis de cada 10 mujeres (58%) dijeron estar más al pendiente de la política, comparado con sólo 46% de los hombres.

Sin embargo, la misma encuesta reveló que sólo 15% de los encuestados ha asistido a algún tipo de mitin o evento político. El 67% de los que sí han asistido fue en oposición a Trump o a sus políticas. Las mujeres demócratas, especialmente las más jóvenes y las que poseen títulos de posgrado, están entre las que más han participado en una reunión de este tipo, según Pew Research.

El problema de las divisiones en el país está ampliamente marcado por un solo nombre: Donald Trump.

La encuesta reveló que 59% de los estadounidenses encuentra frustrante y estresante hablar de política con personas que tienen puntos de vista opuestos a los suyos sobre Trump; sólo 35% encuentra esas conversaciones interesantes e informativas .

En otro tramo, la encuesta examinó cómo la filosofía política personal puede afectar sus relaciones sociales, 47% de los demócratas que se consideran liberales opinó que no aprobaría una amistad o generaría una tensón en la misma si descubrieran que un amigo apoyaba las políticas de Trump, en comparación con 13% de republicanos que tendría sentimientos encontrados por un amigo que hubiera votado a favor de Hillary Clinton.

Los republicanos y demócratas encontraron un punto cercano de acuerdo: a pesar de las profundas divisiones políticas de la nación, la mayoría de los republicanos (56%) y los demócratas (59%) dice que aunque las personas del partido contrario se sienten diferentemente en política, comparten muchos de mis otros valores y metas.

ruy.rebolledo@eleconomista.mx