Michael Flynn y Jared Kushner, por separado, se unieron a Steve Bannon para sostener una reunión con el príncipe heredero de Abu Dabi, el jeque Mohamed bin Zayed al-Nahyan, quien realizó una visita no revelada a Nueva York el pasado diciembre.

En una evidente violación a los protocolos, los Emiratos Árabes Unidos no notificó a la administración de Obama su visita a Estados Unidos, aunque las autoridades se enteraron porque el nombre de Zayed apareció en la hoja donde se registran los nombres de los pasajeros.

Las autoridades dijeron que Zayed y su hermano, que es asesor de seguridad nacional de los EU, coordinaron el encuentro en las islas Seychelles entre un funcionario del gobierno ruso con Erik Prince con el objetivo estratégico de establecer un canal de contacto no oficial entre Trump y Putin.

Los hermanos Zayed querían ser útiles para que los presidentes Donald Trump y Vladimir Putin trabajaran estrechamente en lo que sería una nueva era de la relación bilateral y que este propósito era compartido con el máximo representante políticos de los Emiratos.

El lugar ideal

Los funcionarios del gobierno de las Seychelles dijeron que no estaban al tanto de la reunión entre Putin y Trump pero comentaron que los hoteles de lujo son ideales para llevar a cabo reuniones clandestinas. No me sorprendería en absoluto , dijo Barry Faure, secretario de Asuntos Exteriores de las Seychelles. Seychelles es el tipo de lugar donde se pueden llevar a cabo reuniones sin que estén los ojos de los medios de comunicación. Inclusive esta característica la mencionamos en nuestros folletos de marketing turístico.

Trump no ha logrado pasar página a su relación con Rusia.