París. Aviones de guerra franceses desataron ayer la furia de sus bombardeos en el centro de Malí, después de que una columna de guerrilleros islámicos avanzara hacia el sur a lo largo de la frontera con Mauritania y capturara la ciudad de Diably, en lo que fue descrito como un violento combate con los soldados malienses.

El nuevo avance llevó a los combatientes del desierto a unos 400 kilómetros al noreste de Bamako, la capital. También aportó drama al grado en el que las fuerzas islamistas, bien armadas y extremadamente móviles a bordo de camionetas, son aún una amenaza incluso después de cuatro días de bombardeo de Francia y el despliegue de más de 500 soldados franceses para reforzar al abrumado Ejército maliense.

El gobierno del presidente francés, François Hollande, ha prometido continuar con el incremento de las fuerzas terrestres y aéreas francesas en Malí, el tiempo que sea necesario para contener a las milicias islamistas, introducir una fuerza panafricana y entrenar al desorganizado Ejército maliense para restaurar la autoridad del Estado en la vasta nación del oeste africano.

La Comunidad Económica de Estados de África Occidental (Cedeao) se comprometió a aportar más de 3,000 soldados, que Francia ha estado ansioso de organizar para representar su intervención sólo como un esfuerzo cooperativo. Los jefes militares de la Cedeao programaron una reunión para hoy, pero la llegada del primer contingente de soldados africanos, prometido desde el sábado, ha sido repetidamente demorada.

Las fuerzas africanas se reúnen , afirmó el general Shehu Abdulkadir, el nigeriano que encabezará la entidad que será llamada: Misión de Apoyo Internacional a Malí, o MISMA, por su sigla en francés.

Gran Bretaña ofreció varios aviones de transporte C-17 de fabricación estadounidense para trasladar a las tropas africanas y su equipo, pero aún no han entrado en acción.

Planeación previa a la intervención de emergencia francesa la semana pasada buscaba que las fuerzas africanas se desplegaran el próximo otoño y los líderes de la Cedeao fueron sorprendidos por la decisión de Hollande de acelerar los acontecimientos, según Tony Chafer, especialista en relaciones franco-africanas en la Universidad de Portsmouth, en Inglaterra.

Tomará tiempo de organizar, entrenar y transportar cualquier fuerza panafricana más allá de unas cuantas unidades simbólicas y ésta necesitará a alguien que proporcione la capacidad aérea , expuso.

Entretanto, los combates han desplazado a decenas de miles de malienses fuera de sus aldeas. Ayer, Naciones Unidas manifestó que cerca de 30,000 personas podrían haber sido desplazadas como consecuencia de los últimos enfrentamientos.

Adicionalmente, un portavoz de las Naciones Unidas afirmó que algunos informes indican que incluso un mayor número de civiles intenta huir al norte, pero son detenidos por los grupos islamistas.