Berlín. El gobierno sirio y sus aliados han lanzado más de 300 ataques a través de armas químicas durante los casi ocho años de guerra civil bajo el régimen de Bashar al Assad, según un informe publicado.

La investigación del Global Public Policy Institute (GPPI), con sede en Berlín, ofrece el registro más completo que hasta la fecha se conoce sobre el uso de armas químicas en Siria, donde la larga guerra parece estar terminando.

El GPPI informó que había “documentado de manera creíble” 336 veces el uso de armas químicas, desde agentes nerviosos hasta bombas de cloro.

De los ataques, 98% se le atribuye a las fuerzas militares y/o aliadas de Assad, incluidas las milicias leales al régimen, conocidas como las Fuerzas del Tigre, que también cuentan con el respaldo de Rusia. El resto de los ataques se atribuyen al Estado Islámico, que durante algún tiempo estuvo presente en territorio sirio.

La investigación del GPPI incluye datos desde el 23 de diciembre del 2012, pero la mayoría de los ataques que documenta tuvieron lugar después de la declaración del presidente Obama en el 2012 de que el uso de armas químicas contra civiles sirios sería la línea roja de su gobierno.

Los investigadores dijeron que su método de documentación se basó en hallazgos a partir de declaraciones de testigos y análisis posteriores a los ataques.

“El régimen de Assad logró usar armamento prohibido para fines estratégicos”, revela el estudio.

Assad, de regreso

Con los rebeldes de Siria al borde de la derrota y sus antiguos partidarios del golfo Árabe reabriendo embajadas en Damasco, Assad parece estar saliendo del aislamiento diplomático.

Estados Unidos sigue siendo un firme oponente de Assad, aunque en realidad hoy en día Washington tiene poca influencia sobre Siria.

El presidente Trump anunció el mes pasado que planea retirar su ejército de Siria. Sin embargo, sus afirmaciones respecto a que el Estado islámico ha sido derrotado han traído fuertes críticas, incluso entre sus aliados políticos.

A raíz de un ataque con un agente nervioso en el 2013 en un suburbio de Damasco, Obama estuvo a punto de enviar sus aviones de guerra. Sin embargo, mediante un acuerdo de último minuto canceló la operación de ir sobre Assad.

Siria destruyó 72 toneladas de agente nervioso. Sin embargo, en ataques posteriores utilizó cloro para dañar a los rebeldes, mismo  que se convierte en ácido clorhídrico cuando se inhala.

Médicos y enfermeros de zonas rebeldes dicen que han tratado a más de 5,000 personas por presunta exposición a sustancias químicas desde el 2012.