Berlín. Luego del último debate entre el presidente Obama y Mitt Romney, y de que las encuestas mostraran que el aspirante republicano tiene posibilidades reales de una victoria, muchos observadores en el extranjero exclamaron: Espera, ¿qué?

Desde Europa hasta China y el Medio Oriente, las percepciones de la competencia no dan muestras de que los dos hombres se encuentran en un empate virtual. Obama es muy popular en el extranjero y hay indicios de que muchos líderes no están preparados para una Presidencia de Romney.

En China, las autoridades se han enfocado en las intrigas de su inminente transición de liderazgo, aunque a muchos les preocupa que los dos candidatos estadounidenses han golpeado a su país en vez de atacarse entre sí. Y en el Medio Oriente, el caos político ha mantenido a muchos activistas y funcionarios ajenos de la elección.

En Europa, los líderes tienen una buena razón para evitar el tema: desde las tierras altas escocesas hasta el talón de Italia, Obama domina en todos lados.

Una encuesta realizada el mes pasado por el Fondo German Marshall encontró que los europeos favorecen a Obama con 75 contra 8% de Romney.

Tres años después de una crisis económica en la zona euro, que amenaza con desbordarse hacia EU, muchos líderes europeos han construido alianzas con el gobierno de Obama y les preocupa que se caigan con Romney, según los analistas.

El aspirante republicano ha usado a los europeos como símbolos del Estado socialista de gran gobierno que afirma Obama quiere construir.

En Alemania, el baluarte de la austeridad en Europa, la canciller Angela Merkel probablemente preferiría una victoria de Obama, según los analistas, a pesar de que Ronald Reagan fue un héroe de su juventud.

En Gran Bretaña, Romney es visto como el representante de un partido que se ha inclinado cada vez más hacia la derecha en temas sociales y que tiene menos afinidad con sus homólogos en este país. El gobierno conservador ha abrazado la causa del matrimonio del mismo sexo y se comprometió a combatir enérgicamente el calentamiento global.