La economía argentina volvió a contraerse en el primer trimestre del año y el desempleo alcanzó los dos dígitos, mostraron el miércoles dos indicadores que se sumaron a otros datos desfavorables para el Gobierno a pocos meses de las elecciones presidenciales.

Por un lado, el Producto Interno Bruto (PIB) cayó un fuerte 5.8% en el primer trimestre de 2019 frente al mismo período del año previo, informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).

El número fue apenas levemente mejor de lo previsto en un sondeo de Reuters. Aparte, la tasa de desocupación registró un nivel de 10.1% en los tres primeros meses del año, contra un 9.1% anotado en el mismo lapso de 2018, agregó el organismo.

Si bien los números malos ya estaban previstos, no dejan de afectar al presidente Mauricio Macri, que busca la reelección en octubre. Su intención de voto ha caído este año por los problemas económicos que aquejan a los argentinos.

La baja de la producción se combina con una elevada inflación -superior al 50% anual- que castiga a los bolsillos de la población. El Gobierno tomó algunas medidas para enfriar las subidas de precios, pero están teniendo un efecto muy lento.

La coalición de centroderecha de Macri se enfrentará en las urnas contra el peronismo, que, de acuerdo con algunas encuestas, cuenta con ventaja en las preferencias del electorado.

El plan económico del Gobierno se apoya en un programa crediticio de 57,000 millones de dólares que Argentina firmó el año pasado con el Fondo Monetario Internacional (FMI), a cambio de que Macri implementara una mayor austeridad fiscal.

Este mes, el candidato a presidente por la centroizquierda peronista, Alberto Fernández, criticó duramente al organismo con sede en Washington, al acusarlo de "financiar la campaña" para la reelección de Macri.