Moscú. El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, quien decretó la ley marcial para la región de Mindanao, solicitó a Rusia armas modernas para poder enfrentar a los rebeldes islámicos.

Duterte hizo la petición durante una breve reunión con el presidente ruso, Vladimir Putin, en Moscú. Habíamos hecho encargos a Estados Unidos, pero la situación es algo complicada , declaró el presidente filipino en el encuentro, según fuentes diplomáticas citadas por medios rusos.

Miembros de los grupos terroristas Abu Sayyaf y Maute, que juraron lealtad al Estado Islámico, atacaron la ciudad de Marawi, de 200,000 habitantes, donde incendiaron una cárcel, una escuela y varias casas y, además, tomaron un hospital. Tres soldados murieron en los enfrentamientos y varios resultaron heridos.

Duterte ya había adelantado la víspera en declaraciones a la prensa rusa que no le temblaría la mano a la hora de declarar la ley marcial y llegar hasta el final , aunque esa guerra se prolongue por muchos años , para evitar el colapso de su país. Combatimos contra rebeldes, los mismos que había antes en Rusia. No siempre se necesita armamento pesado para combatirlos, pero sí armas de alta precisión (...) y nosotros carecemos de esa tecnología , explicó.

El grupo Abu Sayyaf ha secuestrado a cientos de filipinos y extranjeros desde principios de 1990 para obtener dinero con los rescates.