Frente a la oposición generalizada, el presidente Donald Trump se retractó de su amenaza de cerrar inmediatamente la frontera sur, pero bajo la advertencia de un año de que si México no avanza en detener el flujo de drogas y migrantes hacia Estados Unidos impondrá aranceles a las importaciones de automóviles.

“Vamos a darles una advertencia de un año, y si las drogas no se detienen o no lo hacen en gran medida, vamos a imponer aranceles a México (...) en particular a los automóviles (...) Y si eso no detiene las drogas, cerramos la frontera”, aseguró.

Las declaraciones de Trump ante la prensa en la Casa Blanca fueron un cambio notable, comparadas con su ultimátum en Twitter a fines de la semana pasada, en el sentido de que se movería para sellar la frontera para comerciar y viajar si las autoridades mexicanas no detuvieran la inmigración ilegal.

El pronunciamiento del presidente se produjo en medio de informes de que la Patrulla Fronteriza de EU estaba en el “punto de ruptura”, lo cual sorprendió a los asesores de la Casa Blanca y generó temor entre los aliados republicanos y los líderes empresariales sobre el impacto económico potencialmente devastador del cierre de la frontera de 2,000 kilómetros con México, el tercer socio comercial más grande de EU.

Antes de una reunión comercial con funcionarios chinos, Trump elogió a México por “hacer un muy buen trabajo en los últimos tres o cuatro días desde que hablamos sobre el cierre de la frontera”, a pesar de que las autoridades mexicanas han dicho que no han cambiado sus políticas de aplicación.

Las amenazas de Trump también exacerbaron las tensiones con México, en un momento en que sus funcionarios han tratado de trabajar con la administración para persuadir al Congreso de que ratifique el acuerdo comercial entre Estados Unidos, México y Canadá, que el presidente anunció el año pasado.

Visita fronteriza

Este viernes se tiene previsto que Trump visite Calexico, California, una ciudad cerca de México donde el año pasado se reemplazó una sección de cerca de dos kilometros de la frontera.

En una entrevista en Fox & Friends, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Sarah Sanders, manifestó que Trump estaba haciendo el viaje para que los estadounidenses “tengan la oportunidad de ver algunas de las cosas que están sucediendo en el suelo y escuchen a la las personas que lidian con esta crisis día tras día”.

“El presidente quiere mostrar el progreso que hemos hecho en el muro fronterizo. Hay una sección allí que ha sido terminada, y él quiere poder ver eso. Pero también quiere mostrar a mucha gente de primera mano exactamente lo que está ocurriendo en la frontera”, agregó Sanders.

Por su parte, los demócratas continúan explorando formas de deshacer la declaración de emergencia de la frontera de Trump, que pretende utilizar para destinar 8,000 millones de dólares para construir su muro fronterizo.