La tasa nacional de desempleo, que alcanzó 9.1% en mayo, presenta una desalentadora perspectiva para el presidente Obama, conforme enfoca su atención en la carrera presidencial del 2012.

Sin embargo, si se analizan más a profundidad las cifras, las noticias económicas resultan menos ominosas para el Mandatario.

Según un análisis estado por estado llevado a cabo por Matt McDonald, socio de la firma pro republicana Hamilton, la tasa de desempleo superó al promedio nacional en solamente cuatro estados considerados determinantes el mes pasado: Florida, Michigan, Nevada y Carolina del Norte.

De esos cuatro, Nevada se encuentra en la peor situación económica hasta la fecha, con una tasa de desempleo de 12.1 por ciento. Florida (10.6%) y Michigan (10.3%) muestran tasas de doble dígito, mientras Carolina del Norte se ubica en 9.7%, ligeramente arriba del promedio nacional.

Esos cuatro estados representarán 66 votos electorales en el 2012. Se anticipa que ambos partidos se enfocarán en 10 entidades que tienen tasas de desempleo por debajo del promedio nacional, que son Colorado, Iowa, Indiana,

Minnesota, New Hampshire, Nuevo México, Ohio, Pennsylvania, Virginia y Wisconsin, éstos representan un total de 106 votos electorales.

Lo anterior significa que el presidente Obama podría perder los cuatro estados con una tasa de desempleo superior al promedio nacional y suponiendo que es capaz de mantener los otros que ganó en el 2008, aún así ganar la reelección por un cómodo margen con 299 votos electorales.

Desde luego existen ciertos riesgos. Primero, las cifras del desempleo nacional tienden a mostrar un efecto de cascada, lo que significa que entre más tiempo permanece elevado el promedio nacional, mayor es la posibilidad de que cunda el pesimismo sobre el futuro de la economía en los estados determinantes.

Tanto Ohio como Colorado tenían en mayo una tasa de 8.6%, medio punto por debajo del promedio nacional.

Wisconsin y Pennsylvania estaban en 7.4 por ciento. Esos cuatro estados significan un total de 57 votos electorales para el 2012, más que suficiente para costarle a Obama la reelección si los pierde junto con las demás entidades mencionadas.

En segundo lugar, en cada uno de los 14 estados determinantes, la tasa ha subido desde octubre del 2008, un mes antes de derrotar a John McCain por la Presidencia. Los aumentos van desde los marginales, como en Minnesota y New Hampshire, hasta los catastróficos como en Nevada y Florida.