Lima. EL PRESIDENTE peruano Pedro Pablo Kuczynski y la líder opositora Keiko Fujimori respondieron a preguntas de la Fiscalía por sus presuntos vínculos con la constructora brasileña Odebrecht, ojo de un escándalo de corrupción que ha remecido Latinoamérica.

Las declaraciones se realizaron poco antes de una protesta en rechazo al indulto del expresidente Alberto Fujimori, padre de Keiko y sentenciado a 25 años de prisión por asesinato, cuya reciente excarcelación es percibida como un “canje político” para evitar la destitución de Kuczynski.

El fiscal anticorrupción Hamilton Castro abandonó sin declarar la casa presidencial tras interrogar por cuatro horas a Kuczynski por el pago de más de 782,000 dólares que Odebrecht realizó a su consultora financiera Westfield Capital mientras el mandatario era primer ministro del gobierno del expresidente Alejandro Toledo (2001-2006).

Según la ley, Kuczynski no puede ser acusado hasta que concluya su mandato en el 2021 pero sí puede ser convocado como testigo para que aclare los vínculos de su empresa con la gigante brasileña de la construcción, que admitió haber sobornado a funcionarios peruanos para obtener jugosos contratos.

En tanto, Keiko Fujimori respondió por más de cinco horas ante el fiscal Domingo Pérez por supuesto lavado de activos luego de que investigadores brasileños hallaran una anotación en el celular de Marcelo Odebrecht con la frase “aumentar Keiko para 500” escrita antes de los comicios presidenciales del 2011 en los que Fujimori fue derrotada por Ollanta Humala. Marcelo Odebrecht dijo a la Fiscalía peruana que su compañía habría dado dinero a Fujimori, sin ofrecer más detalles.

Nuevas protestas

Cientos de manifestantes iniciaron  en Lima una marcha en rechazo al indulto al expresidente peruano Alberto Fujimori bajo la atenta vigilancia de la policía.

“¡Fuera, fuera PPK!, ¡Fuera, fuera PPK!”, coreaban los manifestantes que se congregaron en la Plaza San Martín del centro de Lima.

Unos manifestantes escenificaron a un Fujimori con ropa de enfermo parado sobre una cama y rodeado de enfermeras, mientras otros llevaban máscaras de Kuczynski y del expresidente.

Se sumaron las 10 universidades públicas y privadas de Lima, fuerzas sociales y políticas. Para los que rechazan las medidas adoptadas por el mandatario, no hay otro camino que la presión social.

Los pasos dados por el mandatario peruano han tenido el efecto de un fuerte revulsivo. Tres parlamentarios, dos ministros y varios funcionarios de primera línea lo abandonaron.