La Habana. Un día después de conmemorar el primer aniversario luctuoso del expresidente Fidel Castro, al menos 8 millones de cubanos acudieron a las urnas para elegir a autoridades municipales, en unos comicios sin candidatos opositores de cara a la elección del sucesor de Raúl Castro en 2018, lo cual representa el primer relevo generacional en casi seis décadas.

De entre los delegados elegidos en esta votación saldrán los candidatos a diputado de la Asamblea Nacional en las elecciones generales que deberán celebrarse en los próximos meses, pero para las que todavía no hay fecha.

La jornada de comicios es el primer paso del proceso electoral que debe terminar en febrero —en fecha aún por fijar— con la elección del sustituto de Raúl Castro, quien fue reelegido en el 2013 para su último mandato de cinco años.

Los pronósticos apuntan a que el primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, Miguel Díaz-Canel, un ingeniero de 57 años, sea el que escale al poder máximo.

“Estamos haciendo un voto por la revolución, por la patria, por el socialismo y la gente está acudiendo por Fidel”, manifestó Díaz-Canel.

En teoría, el sistema electoral permite que cualquier cubano propuesto en la base pueda llegar al Parlamento e incluso al Consejo de Estado. En las primarias de 2015 la oposición logró postular dos candidatos, que luego fueron derrotados.

Pero esta vez, tres organizaciones opositoras (OTRO18, Candidatos por el Cambio y el Partido Autónomo Pinero) fracasaron en su intento de nominar unos 550 candidatos independientes a concejales.