La policía se enfrentó con hombres armados en Kingston, Jamaica, por segundo día consecutivo. Los hechos violentos están relacionados con un supuesto capo del narcotráfico jamaicano que podría ser extraditado a Estados Unidos, lo que ha dejado un saldo de tres personas muertas.

Los tiroteos se produjeron un día después de que el gobierno declarara estado de emergencia en partes volátiles de la capital, mientras el primer ministro jamaicano, Bruce Golding, prometió una acción fuerte y decisiva para restaurar el orden.

La emergencia se limitó en un popular destino turístico del Caribe, donde hombres armados abrieron fuego el domingo contra cinco estaciones de policía. Oficiales de las fuerzas de seguridad dijeron que al menos dos policías y un civil murieron y otros siete uniformados resultaron heridos en los ataques, acompañados de reportes esporádicos de saqueos y robo de autos.

Se sospecha que los atacantes eran aliados de Christopher Dudus Coke. El gobierno lo ha exhortado a rendirse y enfrentar una petición judicial estadounidense para su extradición por cargos de tráfico de cocaína y armas.

Fiscales estadounidenses describieron a Coke como líder de la pandilla Shower Posse, que asesinó a cientos de personas acribillándolas durante las guerras de cocaína en la década­ de los 80.

Muchas calles habitualmente animadas se encuentran desiertas, motoristas y peatones se mantienen alejados de los puntos problemáticos, mientras el país celebraba su festivo nacional por el Día del Trabajo.

El Departamento de EU entregó una alerta de viaje por la violencia en Kingston, mientras las tensiones subían, luego de que Golding dijera que había comenzado los procedimientos para extraditar a Coke.

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