Washington. Luego de una jornada caótica y con varias horas de demora al cierre de esta edición el Colegio Electoral de Estados Unidos se encaminaba a sellar la victoria del demócrata Joe Biden en las elecciones presidenciales del 3 de noviembre, antes de su toma de posesión el 20 de enero.

En el reinicio, Mike Pence, vicepresidente de EU, dijo que los "alborotadores" no ganaron este día. "Ganó la libertad".

Y añadió que el Gobierno de Estados Unidos condenaba, "de la forma más fuerte posible", los hechos de este miércoles, por los cuales fueron detenidas al menos 13 personas.

Varios legisladores republicanos desistieron de refutar la victoria de Joe Biden, entre ellos, Lindsey Graham, el senador por Carolina del Sur y quien es considerado uno de los mayores aliados de Trump. Criticó las infundadas acusaciones de fraude electoral y reconoció a Biden como el próximo presidente de Estados Unidos.

Los resultados de las elecciones en Arizona, Georgia, Nevada, Michigan y Pennsylvania fueron objetados durante la sesión bicameral del Congreso. El Senado rechazó todas las objeciones.

Los legisladores pueden objetar si sienten que los electores de un estado no fueron elegidos de manera adecuada o legal. Lo que fue diferente este año es que forzaron a abrir debate.

Los demócratas tienen mayoría en la Cámara de Representantes, por lo que ninguna objeción pasó por esa cámara.

La sesión se alargó después de que un senador republicano respaldara un intento de desafiar los resultados de las elecciones de noviembre en el estado de Pensilvania. El Senado rechazó el intento de cancelar los votos.

Tras aceptar la presentación de quejas, el vicepresidente Mike Pence, quien presidió la sesión bicameral para certificar los resultados del Colegio Electoral, pausó la reunión para que los legisladores se retiren a sus respectivas cámaras para debatir los argumentos presentados sobre las elecciones en Pennsylvania.

Entre los que se opusieron a los votos de Pensilvania se encontraban 80 republicanos de la Cámara de Representantes y el senador republicano de Missouri Josh Hawley, quien es considerado un potencial contendiente presidencial para el 2024.

Renuncias de republicanos

Los actos violentos sacudieron a varios funcionarios cercanos a Trump, el asesor adjunto de Seguridad Nacional, Matt Pottinger, renunció a su cargo consternado por la violencia suscitada por parte de una turba pro-Trump.

Se cree que el asesor de Seguridad Nacional, Robert O’Brien, también está próximo a renunciar a sus funciones.

Más temprano el miércoles, Stephanie Grisham, jefa de gabinete y secretaria de prensa de la primera dama Melania Trump, renunció, al igual que la subsecretaria de prensa de la Casa Blanca, Sarah Matthews. Mismo camino tomó Rickie Niceta, la secretaria social de la Casa Blanca.