Bogotá. Poco se ha hablado del acuerdo estratégico firmado por el Gobierno de Colombia y la OTAN el 21 de mayo de 2018, sin embargo, por la alianza contra natura diversas agrupaciones sociales han mostrado su preocupación.

Resulta muy extraño que un organismo como la OTAN, que nació en 1949 y cuyo objetivo ha sido actuar en bloque frente a la vieja Unión Soviética, incremente su alcance en países latinoamericanos.

En 2013, Colombia y OTAN  firmaron un acuerdo cooperativo que enmarcó el intercambio de información en términos de seguridad, desde la administración colombiana a esta organización.

Como consecuencia directa de la incorporación de Colombia como país pionero en la categoría de socio global en la OTAN, la organización trasatlántica abrió la arista a otras naciones del continente americano que deseen incorporarse a esta estrategia ofertada por este conocido bloque internacional.

Brasil inició conversaciones con la Alianza Atlántica en marzo de 2019 cuando se reunieron los presidentes Jair Bolsonaro y Donald Trump, quien se ofreció a servir como intermediario ante OTAN para que Brasil se sume a la asociación estratégica tipo Colombia.

“Por supuesto, es una posibilidad considerar la opción de que también otros países de Latinoamérica se conviertan en socios, lo que luego entrega una plataforma, un marco para una estrecha cooperación política y práctica”, manifestó el secretario general de la Alianza Atlántica, Jens Stoltenberg.

El analista internacional, Sergio Rodríguez Gelfenstein, destacó que en primera instancia, Colombia violó tratados internacionales como el de Proscripción de Armas Nucleares en América Latina y el Caribe, hecho que genera un clima de alta peligrosidad por la posibilidad de ingresar armamento nuclear al continente por territorio colombiano.

Proyección internacional de Colombia

Por el contrario, el politólogo Román Ortiz, analista y profesor universitario en temas de Defensa en Bogotá. la decisión de vincular a Colombia con la OTAN obedece “a que el país latinoamericano tendrá miras proyección internacional”, comentó Ortiz. “Por otra parte hay que considerar que las fuerzas armadas de Colombia están en un proceso de transición con miras a adaptarse con miras al post conflicto después de la desmovilización de las FARC”.

Para Román Ortiz la alianza con la OTAN “ayudará a modernizar las fuerzas armadas, por un lado, y también podría desarrollar misiones en el exterior”.