Bruselas. El primer ministro inglés, David Cameron, se reunió con líderes de la Unión Europea para establecer el tono de las negociaciones sobre la permanencia o salida del Reino Unido del bloque de 28 países de la UE.

Reunidos en Bruselas, los líderes negociaron hasta altas horas de la noche del miércoles y parte de la mañana del jueves un nuevo acuerdo solicitado por Cameron para que mejore la agravada relación entre ambos o, de lo contrario, podrían enfrentar un posible rompimiento del país a mediados del año.

Voy a luchar por Gran Bretaña. Si podemos conseguir una buena oferta, me quedo con ese trato. Pero no voy a tomar un acuerdo que no cumpla con lo que necesitamos , dijo Cameron a los periodistas antes del inicio de las conversaciones.

Mucho más tarde en la noche, las autoridades dijeron que tendrían que ser llenados los vacíos sustanciales antes de que las dos partes puedan llegar a un acuerdo. Algunos sugirieron que las negociaciones podrían seguir hasta el fin de semana.

Pero incluso cuando los líderes regateaban, los analistas refirieron que sería inevitable que el primer ministro tenga que conformarse con un acuerdo que estaría muy por debajo de su intención original de renegociar fundamentalmente la relación de Gran Bretaña con la UE.

Lo que se pide no es revolucionario , dijo Janis Emmanouilidis, director del centro de estudios de política europea con sede en Bruselas. Esto no va a cambiar a Europa . Sin embargo, una salida británica haría mucho más.

El país ha sido durante mucho tiempo un miembro de la UE ambivalente, pero sigue siendo una de las piedras angulares del bloque. El referéndum, previsto para junio, podría desencadenar una desintegración europea más amplia en una época en que la unidad continental se tambalea por una crisis de refugiados, una nueva agresión rusa, ataques terroristas y el creciente nacionalismo.

Al respecto, el presidente de Francia, Francois Hollande, advirtió que no se le debe permitir a ningún líder que ponga freno a una cooperación europea más estrecha.

Es la Unión Europea lo que está en cuestión, no sólo un país de la UE , dijo Hollande a su llegada. Quiero que Gran Bretaña permanezca en la Unión Europea. Pero, más que nada, espero que toda Europa avance y sea más fuerte .

Cameron busca cambios en la relación entre su país y el bloque europeo que le permitan exhortar a los británicos a votar en favor de mantenerse como miembros durante el referéndum. Les dijo a los otros líderes que necesita un acuerdo sustancial que sea creíble para los británicos .

Se anticipa que el referendo británico sobre la permanencia en la Unión Europea sea muy disputado debido a que hay pocos temas de tanta resonancia en Gran Bretaña, como su relación con la UE.

Durante mucho tiempo se ha permitido que el asunto sobre el lugar de Gran Bretaña en Europa se agrave , indicó Cameron, al tiempo que argumentó que ésta es la oportunidad de llegar a un acuerdo para una generación.

Gran Bretaña, que cuenta con una de las economías más sólidas del continente, ha sido imán para cientos de miles de trabajadores de las naciones de la Unión Europea en Europa Oriental que buscan un mejor salario. Londres no tiene poder para detener la migración de otras naciones del bloque, lo que ha provocado que algunos británicos acusen a los migrantes de que les están robando el trabajo. Los migrantes de la UE también pueden solicitar fondo de desempleo, cuidado infantil y otras prestaciones en Gran Bretaña, por lo que el gobierno asegura que ello está afectando el presupuesto para servicios sociales.

Debido a que ninguno de los líderes de las 27 naciones restantes tiene deseos de que Gran Bretaña salga del bloque, existe un consenso generalizado, si no es que un acuerdo, sobre el pacto que Cameron dice que necesita para ganar el referendo. Éste le daría a Londres más poder para limitar el pago de prestaciones a trabajadores de otras naciones de la Unión Europea durante varios años, algo que el gobierno británico asegura que limitará la migración.

El pacto también ofrece garantías a otros países, incluida Gran Bretaña, que no usan el euro, y hace modificaciones con la intención de impulsar la competitividad y darle más poder a los parlamentos nacionales.