El gobierno de Obama dijo el martes que pediría a la Corte Suprema pronunciarse con relación al plan del presidente que permitiría que millones de inmigrantes indocumentados puedan permanecer y trabajar en EU sin temor a ser deportados, un fallo que podría inflamar el debate político en las próximas elecciones presidenciales del 2016.

Después de los recientes reveses de la corte hacia Obama, hay una nueva urgencia entre los funcionarios y los defensores de la Casa Blanca para iniciar la discusión sobre los migrantes antes de que Obama deje el cargo en enero del 2017.

En una decisión el lunes de dos votos contra uno, la Corte de Apelaciones del Quinto Circuito en Nueva Orleans respaldó un mandato de un juez de Texas que bloquea la iniciativa migratoria del gobierno de Obama.

Los republicanos habían criticado el plan como una extralimitación de los poderes del ejecutivo cuando el mandatario lo anunció en noviembre pasado. Veintiséis estados apelaron el plan ante la corte.

El gobierno argumentó que la rama ejecutiva actuó dentro de sus atribuciones al decidir diferir la deportación de ciertos grupos de inmigrantes, incluidos niños que llegaron sin autorización a EU.

Estamos fuertemente en desacuerdo con la decisión del Quinto Circuito , dijo la Casa Blanca en un comunicado. La Corte Suprema y el Congreso han puesto en claro que el gobierno federal puede establecer prioridades para hacer cumplir con nuestras leyes migratorias.

El fallo oscurece aún más las posibilidades de que la orden ejecutiva de Obama se implemente antes del fin de su gobierno en el 2017. Las apelaciones a la suspensión podrían tomar meses y, de acuerdo con cómo se desarrolle el caso, podrían volver a la corte federal de Texas para mayores procedimientos.