Washington. El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, no dejó pasar un día de su nueva administración en iniciar el desmantelamiento del trumpismo. Ayer 20 de enero, mismo firmó 17 órdenes ejecutivas de varios temas, algunas de ellas, para revertir políticas de inmigración de línea dura implementadas por el expresidente Donald Trump, aunque expertos advierten que tomará meses desentrañar muchas de las restricciones impuestas en los últimos cuatro años.

En un marcado contraste con su predecesor republicano, Biden también envió un proyecto de ley de inmigración a los legisladores que propone abrir un camino a la ciudadanía para millones de inmigrantes que viven ilegalmente en Estados Unidos.

Las acciones ejecutivas firmadas en una ceremonia en la Casa Blanca incluyeron el levantamiento inmediato de la prohibición de viajar para 13 países africanos y de mayoría musulmana, el regreso al acuerdo climático de París y detener la construcción del muro fronterizo entre Estados Unidos y México.

Además, consideran revertir una orden de Trump que evita que los inmigrantes que se encuentran en Estados Unidos ilegalmente sean contabilizados para los distritos del Congreso.

Se queda el DACA

Biden firmó un memorando ordenando al Departamento de Seguridad Nacional y al fiscal general que preserve el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), que protege a los migrantes que llegaron al país cuando eran niños de la deportación, y revertirá una orden ejecutiva de Trump que pide una aplicación más estricta de normas de inmigración.

En conjunto, las acciones muestran que Biden está comenzando su presidencia con un enfoque nítido en la inmigración, tal como Trump mantuvo el tema en el centro de su agenda política hasta los últimos días de su administración.

Desde diciembre de 2017, después de que la Corte Suprema de Estados Unidos confirmó una versión revisada de la prohibición, se ha impedido a unas 40,000 personas ingresar a Estados Unidos, según datos del Departamento de Estado.

Biden planea órdenes ejecutivas adicionales el 29 de enero, incluida la restauración de las protecciones de asilo por parte del país, el fortalecimiento del procesamiento de refugiados y la creación de un grupo para reunificar a las familias separadas por las políticas fronterizas de Trump, según un memorando compartido con los legisladores.

El flamante presidente además levantará las barreras a la inmigración legal establecidas por su predecesor republicano en los últimos cuatro años, de acuerdo al memorando.

También se espera que el 29 de enero ponga fin a un programa de Trump llamado Protocolos de Protección al Migrante, según una persona familiarizada con el plan.

El programa ha dejado a decenas de miles de solicitantes de asilo esperando en México las audiencias judiciales de Estados Unidos, muchos atrapados durante meses en tiendas de campaña cerca de la frontera.

Ceremonia inaugural

En la mañana y durante la toma de posesión, Joe Biden pidió poner fin a la "guerra incivilizada" en un país atravesado por profundas divisiones políticas, una economía golpeada y una agresiva pandemia de coronavirus que ha causado la muerte de más de 400,000 estadounidenses.

"Debemos poner fin a esta guerra incivilizada que enfrenta al rojo contra el azul, lo rural a lo urbano, lo conservador a lo liberal. Podemos hacer esto, si abrimos nuestras almas en lugar de endurecer nuestros corazones", apuntó el presidente demócrata.

Biden apeló a la unión en la sociedad y dijo que “la democracia ha prevalecido”. Sobre el Covid-19 indicó que viene lo peor.