El papa Benedicto XVI inició la celebración de la misa de Nochebuena acompañado por cardenales, obispos, sacerdotes, diplomáticos y más de cuatro mil fieles congregados en la Basílica de San Pedro del Vaticano.

Antes del ingreso del líder católico al lugar, un coro entonó en latín varios salmos y los presentes escucharon la proclamación del anuncio del nacimiento de Cristo.

Jesucristo, Dios eterno e hijo del eterno padre, queriendo santificar el mundo con su venida, concebido por obra del Espíritu Santo, transcurridos nueve meses nació en Belén de Judá de la Virgen María, hecho hombre , entonó un cantor.

Una vez terminado el cántico, un diácono mostró a todos una imagen del niño Jesús quitando un velo que la recubría. Inmediatamente después se pasó a la celebración de la misa.

El pontífice ingresó a la basílica a bordo de una plataforma móvil, el aparato con ruedas y manubrios que le permite deslizarse sin padecer el dolor producido por la artrosis que le afecta a su pierna derecha.

Tras introducir la celebración con la señal de la cruz, dio paso a un acto penitencial y a las lecturas. Durante la misma se rezará por las familias, por las necesidades de la vida humana y por el mundo entero.

EISS