El presidente estadounidense Barack Obama dijo que BP creará un fondo de 20,000 millones de dólares por los daños causados por el derrame de crudo en el Golfo de México, cifra que no es un techo, tras una reunión "constructiva" con la dirección de la petrolera británica.

"Estos 20.000 millones de dólares darán las seguridades necesarias de que los reclamos de las personas y las empresas serán honrados", dijo Obama, quien añadió que "es importante destacar que esto (el monto del fondo) no es un techo".

Al leer una declaración, Obama indicó que BP podía ser responsabilizado por una suma superior a esa cifra.

Luego del encuentro en la Casa Blanca, el presidente de BP Carl-Henric Svanberg confirmó la decisión y prometió que todos los reclamos debidos serán manejados con "rapidez y justuicia".

"También anunciamos un adjudicatario independiente (para el fondo) que asegure que las personas indicadas reciban las cifras apropiadas en el momento oportuno", dijo Svanberg frente a la Casa Blanca, flanqueado por el director ejecutivo de BP, Tony Hayward, y otros directivos de la empre

"Reclamos razonables"

Resaltando la preocupación británica por BP, el primer ministro de ese país, David Cameron, dijo que la firma deseaba asumir su responsabilidad, pero que no debería tener que pagar por reclamos poco relacionados con el derrame.

Cameron está bajo intensa presión en su país para defender a BP, que para muchos británicos está siendo maltratada por Estados Unidos en detrimento de los fondos de pensión y otros inversores que tienen participación en la petrolera.

"Si bien es importante que ellos paguen por reclamos razonables, y BP misma lo acepta, necesitan un nivel de certidumbre, y esa es la preocupación de BP, que no haya un desvío de los reclamos, muy lejos del derrame", dijo Cameron en la radio de la BBC.

El costo de asegurar el crédito de BP creció el martes luego de que Fitch Ratings degradara su nota en seis escalones debido a costos de corto plazo para compensar a las víctimas del derrame. El banco holandés ING dijo que esperaba que otras agencias hagan lo mismo.

BP está tratando de reconstruir su vapuleada imagen con los inversionistas preocupados por cuánto le terminará costando el derrame a la firma, que continúa luchando por contener la pérdida en el Golfo de México.

La firma ya empezó un segundo sistema de captura del crudo desde su pozo dañado en el lecho marino. El martes un equipo de científicos estadounidenses elevaron fuertemente sus estimados de la cantidad de crudo que está fugando y proyectan ahora que el flujo es de entre 35,000 a 60,000 barriles por día.

El nuevo sistema de contención pretende incrementar la capacidad de captura de crudo a 28,000 barriles diarios desde los actuales 15,000 barriles.

La firma además está perforando un pozo de alivio, que estaría listo en agosto y con el que se espera detener definitivamente el derrame.