Varios atentados distribuidos en la capital iraquí y alrededores mataron el domingo a al menos 12 personas e hirieron a decenas, según autoridades.

El ataque más mortífero fue en el suburbio de Abu Ghraib, al oeste de Bagdad, donde un atacante suicida hizo estallar su carga explosiva afuera de una carpa funeraria erigida por el deceso de la esposa de un funcionario local, matando a tres policías y a dos civiles, dijo un policía. Al menos otras 16 personas resultaron heridas en el ataque, agregó.

Por otra parte, tres civiles murieron y 10 resultaron heridos por la explosión de una bomba en una zona comercial del poblado de Madain, a unos 20 kilómetros (14 millas) al sureste de Bagdad.

Otros cuatro civiles murieron y 17 resultaron heridos en dos ataques con bombas contra zonas comerciales de Bagdad, informó la policía.

Fuentes médicas confirmaron las cifras de bajas.

Aunque nadie reivindicó los ataques por el momento, el Estado Islámico acostumbra atacar zonas públicas e instalaciones gubernamentales en sus intentos por desestabilizar al gobierno chií en Bagdad.

El grupo controla grandes extensiones de territorio en Irak y la vecina Siria, donde declararon un califato islámico en el verano del 2014.

A pesar de los recientes avances de parte del ejército iraquí, apoyado por milicianos chiíes y suníes, para retomar partes de ese territorio, Irak sigue sufriendo atentados con explosivos casi a diario, que con frecuencia son reivindicados por el Estado Islámico.