Guangzhou. Un equipo médico de Estados Unidos estaba examinando a más estadounidenses que trabajan en un Consulado en el sur de China al tiempo que el Departamento de Estado confirmó la salida de varios empleados del gobierno que sufrieron misteriosos problemas de salud como los experimentados por personal norteamericano en Cuba.

Las evacuaciones en Guangzhou siguieron a pruebas médicas que revelaron que los empleados podrían estar afectados. La portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert, dijo que “varios individuos” habían sido llevados a Estados Unidos, pero no dijo cuántos fueron afectados. Un caso en Guangzhou fue revelado el mes pasado y eso causó que se realizaran las pruebas.

Esto ha generado temores de que los incidentes no explicados que comenzaron en Cuba en el 2016 se han expandido. El gobierno estadounidense considera esos sucesos “ataques específicos” contra trabajadores de su país, pero no ha identificado públicamente una causa ni un culpable. La mayoría de los incidentes fueron acompañados de sonidos raros que inicialmente llevaron a los investigadores estadounidenses a sospechar de un ataque sónico.

Entre los síntomas están mareo, dolores de cabeza e incapacidad de concentrarse. El empleado del gobierno estadounidense sacado de China el mes pasado reportó “sensaciones sutiles y vagas, pero anormales, de sonido y presión”.

A preguntas sobre los nuevos incidentes, la portavoz de la cancillería china, Hua Chunying, dijo que Estados Unidos no le había mencionado formalmente el asunto a Beijing.

China había dicho ya que había examinado el asunto, pero no había encontrado pistas sobre la causa de los síntomas.

El diario The New York Times publicó que Mark Lenzi y su familia regresó a EU el miércoles.