San Bernardino. El atacante de San Bernardino, Syed Rizwan Farook, había estado en contacto con conocidos extremistas a través de las redes sociales, indicó un funcionario de inteligencia estadounidense el jueves, y la policía refirió que él y su esposa tenían las balas y explosivos suficientes para matar a cientos de personas al momento en que perpetraron su mortal ataque en una fiesta navideña.

Los detalles salen a la luz mientras los investigadores tratan de determinar si el ataque que dejó 14 muertos y 21 heridos fue un acto terrorista, un hecho motivado por rencor en el lugar de trabajo o una combinación de ambos.

Los esposos dispararon hasta 75 cartuchos de fusil en el ataque, dejaron tres bombas caseras unidas y vinculadas con un dispositivo de control remoto que aparentemente falló, y tenían más de 1,600 balas cuando fueron abatidos en su camioneta deportiva, dijeron autoridades.

En su vivienda había 12 bombas caseras, herramientas para hacer más explosivos de ese tipo, y más de 3,000 cartuchos adicionales de municiones, dijo Jarrod Burguan, jefe policial, en un lúgubre inventario a la mañana siguiente de la matanza que deja entrever que el baño de sangre del miércoles pudo haber sido mucho peor.

Vestidos con ropa negra para ataques estratégicos y blandiendo fusiles de asalto, Farook, un inspector de restaurantes del condado de 28 años de edad, y su esposa Tashfin Malik, de 27, dispararon en un salón de un centro de servicio social para discapacitados, donde los compañeros de trabajo de Farook se habían reunido para un banquete navideño el miércoles.

Farook había acudido al evento pero se fue en algún momento, luego regresó en vestimenta de batalla.

Cuatro horas después y a unos 3 kilómetros de distancia, la pareja murió en un encarnizado tiroteo en que ambos hicieron 76 disparos, mientras que los agentes dispararon unas 380 balas, refirió la policía.

Los investigadores intentan determinar si Farook se radicalizó y, en caso de haberlo hecho, cómo, y si estaba en contacto con alguna organización terrorista extranjera, dijo el funcionario de inteligencia estadounidense.

Las autoridades afirmaron que el ataque fue planeado cuidadosamente.

Farook nació en Chicago en una familia paquistaní, fue criado en el sur de California y llevaba cinco años como empleado del condado de San Bernardino. La embajada saudí dijo que él viajó a Arabia Saudí en a mediados del 2014 por nueve días.

La pareja se casó el 16 de agosto de 2014, en el condado vecino de Riverside, de acuerdo con su licencia de matrimonio. Ambos declararon ser musulmanes.

Respecto de Malik, ella llegó a Estados Unidos con un pasaporte paquistaní y una visa conyugal en julio del 2014, informaron las autoridades.

Hace dos semanas, Farook y uno de sus compañeros de trabajo, al que mató el miércoles, habían tenido una conversación acalorada sobre el Islam, de acuerdo con una amiga de la víctima.

Antes de efectuar el ataque, la pareja dejó a su hija de seis meses con unos parientes antes del ataque por la mañana, y les dijeron que tenían una cita con el médico.