Buenos Aires.- El despido de 354 trabajadores de Télam, la agencia nacional de noticias de Argentina, aumentó la tensión social provocada ante el recorte del gasto público ordenado por el presidente Mauricio Macri en medio de la crisis económica que padece el país.

Una inédita marcha de periodistas que fue apoyada por sindicatos y organismos de derechos humanos demostró que no será tan fácil que el macrismo deje en la calle a tantos periodistas y que la protesta social irá en aumento conforme sigan los recortes y despidos en el sector público y privado.

La agencia está en paro total porque los trabajadores mantienen tomada la redacción, al mismo tiempo que realizan ahí actividades como una noche alternativa de la filosofía y una jornada feminista en las que han sido apoyados por diversos sectores de la sociedad,

El conflicto comenzó la semana pasada cuando algunos periodistas o fotógrafos comenzaron a recibir los telegramas de despidos, aunque otros trabajadores se enteraron, sin aviso previo, al encontrar la liquidación directo en su cuenta, o cuando los sistemas informáticos de la agencia rechazaron sus contraseñas.

Hernán Lombardi, titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos, organismo del cual depende Télam, celebró los despidos y dijo que “el periodismo ganó” porque los afectados habían sido contratados en pasados gobiernos kirchneristas para hacer propaganda y carecían de la preparación profesional para trabajar en la Agencia.

Sin embargo, entre los despedidos se encuentran trabajadores de probada trayectora, algunos con décadas de antigüedad que entraron mucho antes de las presidencias de Néstor Kirchner y Cristina Fernández, y otros a los les faltaban pocos años para jubilarse.

Con respecto a la preparación, los currículums de los despedidos desmintieron a Lombardi, como el secretario de Redacción de Télam, Eduardo Kragelund, quien trabajó en las agencias Reuters y AFP y colaboró en el diario El País de España.

Otro caso es el de Leticia Pogoriles, la única argentina entre ocho periodistas latinoamericanos que fueron becados a China, desde donde fue corresponsal para Télam y quien transitó del periodismo cultural al internacional.

También están Celia Carbajal, Mile Heinrich y Ariel Zak, reconocidos periodistas especializados en Ciencia, Cultura y Justicia, respectivamente; Carlos Brigo, uno de los mejores fotoperiodistas del país, o los 15 reporteros de la sección deportes que fueron echados

Otras despedidas son Natalia Concina, Marta Gordillo, María Alicia Alvado, Victoria Peralta y Carolina Balderrama, periodistas que cubrían temas de género y diversidad sexual en los que Argentina está a la vanguardia a nivel internacional.

Además del despido de periodistas respetados en sus secciones, los directivos de Télam cerraron seis corresponsalías que la agencia tenía en las provincias de Formosa, Catamarca, Misiones, Chaco, Río Negro y Chubut.

Télam es una de las agencias con mayor antigüedad de América Latina, ya que fue fundada en 1945 a instancias de Juan Domingo Perón, el entonces secretario del Trabajo que después sería presidente.

Durante los 12 años de gobiernos kirchneristas, la agencia aumentó de 479 a 926 su plantilla de empleados, pero ahora el macrismo quiere recortar de una sola vez al 40% de los trabajadores como parte de su programa de ajustes.