Washington. El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, anunció el inicio del proceso para aplicar la Carta Democrática Interamericana a Nicaragua, que abre la puerta a la suspensión del país del organismo, con el respaldo de cinco países. México no se pronunció  durante la sesión .

“Nos vemos obligados a empezar la aplicación de la Carta Democrática Interamericana”, dijo Almagro durante una sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA.

La Carta Democrática Interamericana es un instrumento jurídico que, en sus artículos 20 y 21, contempla trámites diplomáticos contra un Estado miembro donde haya “una alteración del orden constitucional” y, de fracasar esas gestiones, allana el proceso para su suspensión, con lo que dejaría de participar en los programas del organismo.

Para aprobar la suspensión, la mayor forma de sanción que tiene la OEA, son necesarios 24 votos, es decir, dos tercios de los 34 países que son miembros activos del organismo (Cuba pertenece a la institución pero no participa en ella desde 1962).

En su discurso, Almagro no se refirió a la suspensión y se limitó a anunciar el inicio de la aplicación del artículo 20, algo que puede hacer como secretario general y que le permite convocar de manera “inmediata” un Consejo Permanente que podría iniciar las gestiones diplomáticas con Nicaragua.

En la sesión cinco estados miembros (Argentina, Colombia, Chile, EU y Perú) se mostraron a favor de evaluar la situación en Nicaragua mediante la Carta Democrática, una opción que también respaldó la vicepresidenta de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Esmeralda Arosemena de Troitiño.

Por su parte, el embajador de Colombia ante el organismo, Alejandro Ordóñez, consideró que la OEA debe jugar “un papel indispensable” frente a la crisis en Nicaragua, que estalló el 18 de abril contra una reforma del seguro social que derivó en un movimiento para reclamar la renuncia del presidente Daniel Ortega.

El diplomático señaló que es “urgente e imperativo” tomar esa iniciativa después de que el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), de la CIDH, haya concluido en su informe que el Ejecutivo nicaragüense ha perpetrado crímenes de lesa humanidad.

La embajadora argentina, Paula Berto, fue un poco más contundente al asegurar que el gobierno de Ortega está cometiendo “terrorismo de Estado”, y adelantó: “Muchos estados estamos pensando en la aplicación de la Carta Democrática Interamericana, muchos de nuestros estados estamos pensando en una reunión de consulta extraordinaria”.

La crisis en Nicaragua ha dejado 325 muertos desde abril, de acuerdo con la CIDH.