Lima. La fiscalía de Perú solicitó que se prohíba la salida del país al expresidente Alan García mientras es investigado por presuntos sobornos en la construcción de un tren de Lima, proyecto en el que estaba involucrada la constructora brasileña Odebrecht.

García, quien vive en España, llegó horas antes a Lima para declarar ante el fiscal José Pérez por el escándalo del contrato para la construcción de una línea del Metro de Lima durante su segundo mandato (2006-2011), pero la audiencia fue postergada por el magistrado.

La solicitud de la fiscalía coincide con la difusión en la prensa de que García recibió un pago de 100,000 dólares, provenientes de la caja de fondos ilícitos de Odebrecht, por dictar una conferencia a empresarios brasileños en São Paulo en mayo del 2012.

El exmandatario confirmó que ha realizado varias conferencias a nivel global —entre ellas para un grupo empresarial en Brasil— pero rechazó las acusaciones de que fuera pagada por Odebrecht.

“Me ha sorprendido que se suspenda la reunión y se pida una restricción de salida del país. Esto no me afecta y declaro que me allano al pedido”, dijo García a periodistas.

Investigación

Algunos funcionarios del segundo gobierno de García ya han sido arrestados acusados de favorecer a Odebrecht para ganar la construcción de la Línea 1 del Metro de Lima, el primer tren para el transporte de pasajeros de la capital peruana.

El caso de sobornos que involucra a Odebrecht también ha salpicado a los cuatro últimos presidentes de Perú. Los exmandatarios Ollanta Humala y Pedro Pablo Kuczynski están enfrentando investigaciones en el país; mientras que sobre Alejandro Toledo pesa un pedido para su extradición desde Estados Unidos.

En el 2016 Odebrecht admitió en un acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos que pagó unos 800 millones de dólares en sobornos a políticos de toda América Latina, incluyendo 29 millones de dólares a los gobiernos de Perú.