Al arrancar un nuevo proyecto, muchos emprendedores buscan modelos a seguir como corporaciones o líderes empresariales reconocidos. Si en lugar de buscar en otras compañías, ¿echaran un vistazo al fútbol? Los resultados podrían sorprender.

Un equipo de futbol funciona como una empresa: ambos necesitan directivos que coordinen las actividades, implementen una estrategia adecuada y  sean excelentes gestores de capital humano. Por este motivo, siempre es bueno estar al tanto de qué hacen los empresarios más exitosos para después aplicarlo en el propio negocio.

Un ejemplo de equipo que inspira a muchos es el futbol Club Barcelona, el ­Barça, creado en noviembre de 1899. Estudiar su trayectoria puede ayudar a quienes comienzan o quieren hacer crecer su empresa.

La experiencia de Joan Laporta

“Yo llegué al Barça después de que en cinco años no habían ganado nada, pero construimos un modelo desde cero que ayudó al equipo a crecer”, expuso Joan Laporta, expresidente del club del 2003 al 2010.

Durante el Avaya Engage 2018, un evento organizado el pasado mes de junio en Ciudad de México por la empresa del mismo nombre dedicada especializada en contact centers y tecnología de la información, Laporta destacó que dirigir un equipo es como liderar una empresa: hay que diseñar estrategias sólidas para ser competitivos y líderes del mercado.

El primer paso es saber ser líder; es decir, ser alguien quien va posicionar su marca como la mejor, quien sabe tomar decisiones, supera adversidades, sorprende, se divierte y valora el talento y la aportación de los demás.

Coordinar voluntades

“Trabajábamos duro y nos divertíamos porque creábamos algo nuevo. Lo mejor era que había personas muy inteligentes, capaces y mi habilidad fue coordinar esas voluntades e inteligencias que nos hacían un buen equipo. Cuando te diviertes, las cosas salen bien”, dijo.

Como líder hay que crear una buena estrategia y pensar en el negocio como algo más que el dinero. En su caso, el modelo era un estilo genuino de jugar, control de la pelota y generar presión al otro equipo para tener el balón y dominar la cancha.

También hay que ubicar a las personas en lugares clave y renovar los liderazgos internos de acuerdo con las necesidades de la organización.

“Quienes tenemos la responsabilidad de liderar un modelo o proyecto debemos tomar decisiones y aunque a veces nos la jugamos, nosotros salimos exitosos”.

Cuidar el capital humano

Otro pilar del modelo es la atención a los jugadores o empleados. Lo importante es motivarlos y confiar en ellos 100%, para que no quieran irse y rindan mucho más.

“Siempre piensa en el talento que tienes en casa. Si le das confianza, rinde mucho más que quienes vienen de fuera”, indicó Laporta.

Asimismo, las empresas deben atraer el mejor capital humano para que enseñe otras habilidades a los colaboradores que ya están y formar así un mejor equipo. Crear un ambiente sano y familiar también mejora el desempeño y la imagen ante el mundo.

Compromiso social

Laporta sabe que dirigir un equipo requiere dedicación e impulso al área interna, pero también es consciente que para ser una mejor compañía, hay que tener un compromiso social y regresar a la sociedad un poco de todo lo que da.

En este sentido, el Futbol Club Barcelona fue en uno de los equipos de futbol pioneros en responsabilidad social corporativa de los equipos de futbol. El Barça no cobró a Unicef por lucir el logotipo de la organización en sus playeras y se comprometió a donar durante cinco años menos 1.5 millones de dólares anuales a niños de escasos recursos y con desnutrición en todo el mundo.

El equipo también trabajó con las fundaciones de los jugadores, quienes amaban estas acciones porque sentían que además de jugar futbol, hacían una diferencia en la sociedad.

“Esto nos dio créditos porque la imagen del Barça era muy buena y jugadores de otros equipos querían venir con nosotros”, dijo Laporta. El equipo apoyó también campañas para combatir el racismo y la violencia.

Momentos de crisis

Gracias a este modelo, el equipo acumuló éxitos durante varios años, pero después llegó una racha de crisis que requería nuevas acciones.

“En una temporada no salieron bien las cosas, entre conflictos de los jugadores, la dirección técnica y el cuerpo directivo. Afrontamos el problema, analizamos nuestras fortalezas, detectamos errores y tomamos decisiones, como la que nos criticaron mucho: el cambio del entrenador”, narró Laporta.

Gracias a este cambio, el equipo superó las expectativas porque no dejaron de ganar gracias al nuevo director Pep Guardiola y el esfuerzo de los jugadores como Gerard Piqué, Rafael Márquez, Andrés Iniesta, entre otros.

La clave fue modificar liderazgos sin cambiar el modelo económico, lo que aumentó el número de aficionados y se tuvo una temporada perfecta, 2009, cuando el equipo ganó todo lo que un equipo podía ganar en un temporada.