En materia de generación de empleo formal, la nueva administración de Andrés Manuel López Obrador tuvo un inicio gris, pues en diciembre pasado —el primero de su gobierno— se dieron de baja en México 378,561 puestos de trabajo, la mayor pérdida observada en un último mes del año desde que se tiene registro, de acuerdo con cifras divulgadas el viernes por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Por factores estacionales, muchas empresas suelen ajustar sus plantillas durante el mes de diciembre de cada año y durante el último mes del 2017 la cancelación de puestos de trabajo fue de 337,536 registros, por lo que el recorte laboral de diciembre del 2018 fue 12.2% mayor. Lo anterior influyó en que, de enero a diciembre del 2018 la generación de empleos formales en el país cayera 17.5% a 660,910 plazas de trabajo, el tercer registro más bajo desde el 2010, año que marcó la recuperación del empleo formal en México tras la recesión económica del 2008-2009.

Aunque en términos absolutos, la cantidad de bajas laborales resulta histórica, en términos relativos existen otros años con mayores pérdidas (excluyendo los registros de la crisis del 2008-2009), como el 2005 y el 2007, cuando las plazas de trabajo canceladas en diciembre representaron 38.3 y 38.5%, respectivamente, de los empleos generados hasta el mes de noviembre de dichos años. Así, en el 2018 se perdió en diciembre 36.4% del millón 39,471 plazas laborales formales generadas entre enero y noviembre.

Dos terceras partes de 378,561 empleos dados de baja en diciembre eran de tipo permanente, lo que marcó un nivel máximo histórico en este rubro (el año pasado dicha proporción fue 58 por ciento).

La generación de empleo del 2018 fue menor al promedio del último pronóstico de los analistas en economía que consulta el Banco de México —recabado en noviembre del 2018— de 718,000 plazas laborales. La predicción de diversos especialistas en recursos humanos consultados apuntaba a una creación anual de 700,000 empleos formales. Durante el 2018, la economía mexicana generó empleo formal a un ritmo de 3.4%, el menor avance desde el 2013 (2.9%), casi un punto porcentual menos respecto del crecimiento de 4.3% del 2017, el más alto del sexenio pasado. El 2018 cerró con un registro de 20 millones 79,365 de trabajadores asegurados en el IMSS. Cabe resaltar que el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto cerró con una generación de empleo que superó 4 millones de puestos trabajo; ello, gracias al programa de Formalización Empleo que se emprendió en el 2013 y que llevó a que los patrones inscribir en el IMSS a sus trabajadores. En general, durante el sexenio pasado la generación de empleo formal creció más aprisa que la economía, lo que constituyó un hecho inédito.

El crecimiento anual en el empleo, destacó el IMSS, fue impulsado por el sector de transportes y comunicaciones con 5.3%, agropecuario con 4.5% y transformación con 4.4%; mientras que la industria eléctrica, extractiva y de construcción no alcanzaron ni 1% en generación de empleo.

Respecto a los estados que reportaron el mayor incremento anual fueron Quintana Roo y Baja California Sur con crecimiento superior o igual a 7.0%; mientras que Tabasco y Guerrero reportaron números negativos y Oaxaca estuvo por abajo de 1 por ciento.

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