La infancia es una de las etapas en las que los padres forjan el camino de sus hijos y qué mejor momento para que enseñe el hábito del ahorro a los más pequeños del hogar sin que esto necesariamente se convierta en una tarea complicada.

“Para aprender sobre dinero, no hay una escuela, no hay un lugar para llevar a mis hijos y que ahí los lleven a las tiendas y les enseñen a comprar, que les digan cómo se ahorra o cómo se invierte. No existe”, dijo Juan Luis Ordaz Díaz, coordinador del Comité de Educación Financiera de la Asociación de Bancos de México (ABM).

Durante la transmisión de este jueves de una nueva sesión de #BancaExplica, organizada por la ABM, el también director de Educación Financiera de Citibanamex, detalló que, a lo largo del tiempo, los niños adquieren diversos hábitos de acuerdo a lo que ven en casa, por lo que ahorrar no es la excepción.

“Es una labor que se aprende precisamente en las casas, y los hijos, la mayor parte de los hábitos que van a tener sobre el dinero provienen de los padres, de cómo lo hacen en casa, mucho de esto lo van a replicar”, comentó.

De acuerdo con Ordaz Díaz, la transmisión de conocimientos en una edad temprana permite evitar problemas a futuro, lo mismo en el caso de temas relacionados con educación financiera.

Pilares de solidez

Existen tres pilares de solidez financiera que le ayudarán a forjar el camino para que sus hijos construyan su futuro financiero basado en el ahorro.

A decir del coordinador del Comité de Educación Financiera de la ABM, el primero tiene que ver con ganar dinero; el segundo con saber administrarlo y el tercero en hacer que crezca el dinero.

“Para ganar dinero necesitamos trabajar, pero también ver positivamente el dinero; para administrarlo necesitamos saber ahorrar y gastar, y para hacer crecer el dinero hay que saber invertir”, comentó.

Se tienen las bases pero, ¿cómo construir dichos pilares? Juan Luis Ordaz Díaz explicó que en el caso del primero, que tiene que ver con ganar dinero, se necesita hablar con los niños todo lo que implica obtener recursos, cómo hacerlo y enseñarle todo sobre dinero e incluso dijo, es importante hacerles entender que al llevar una buena administración de los ingresos no se verá al trabajo u oficio solamente como una forma para ganar dinero, sino como una oportunidad de sobresalir profesionalmente.

“Para construir el primer pilar se debe tener una buena relación con el dinero: hablar en casa de él, saber para qué sirve. Hay que detectar los talentos (...) ayudar a los niños a encontrar esas pasiones y talentos. Enseñarles los tipos de ingresos que existen”, dijo.

La construcción del segundo pilar (saber administrarlo) tiene que ver, en gran medida, con las acciones que se establecen en casa, por ejemplo, cuando los padres realizan compras, destinan recursos para el ahorro o un fondo de emergencias o simplemente no cuentan con el hábito del ahorro, son señales con las que los niños crecen y en ocasiones replican cuando son adultos.

“¿Cómo les enseñamos a gastar? Ellos van viendo cómo compramos y gastamos”, aseveró.

Como ejemplo, explicó que este hábito puede generar al momento de realizar la compra de la despensa, ahí podrá reconocer necesidades, gustos y deseos.

“Con esto se refuerza la parte del presupuesto. Se debe hacer sencillo, divertido. Después, enseñar cómo pagar con una tarjeta, para que cuando lleguen a adultos hagan lo que muchos adultos no hacen: saber en qué están gastando”, puntualizó.

Respecto al tercer pilar, que se relaciona con hacer crecer su dinero, el director de Educación Financiera en Citibanamex explicó que en México el tema de las inversiones aún es un reto ya que “eso generalmente no se enseña”, sin embargo actualmente con herramientas como las afores o cuentas de cetesdirecto para niños le permitirán construir a largo plazo una inversión que servirá para afrontar momentos de crisis, por ello puntualizó la importancia de que los padres pongan el ejemplo y acompañen a sus hijos en la construcción de su camino financiero.

“¿Creen que un niño va a ahorrar si lo dejamos solo? Por qué esperar a que ahorren si nosotros no ahorramos en casa”, mencionó.

jose.ortiz@eleconomista.mx