Iniciar la universidad es un gran paso en tu vida: escuela nueva, amigos nuevos, experiencias que te esperan y, tal vez, más dinero para tus gastos. Todo es novedoso y genial, pero recuerda que estás en la escuela para forjarte un futuro, y el grupo de amigos que hayas seleccionado podría ser un factor que juegue a favor o en contra de esa meta.

Durante cuatro o cinco años, la universidad se convierte en una carrera de resistencia que no todos terminan. De acuerdo con datos de la Organización para Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), en México cuatro de cada 10 personas ingresan a la Universidad y de estas apenas 61% concluye satisfactoriamente sus estudios, nivel por debajo de la media del organismo, de 69 por ciento.

Las razones por las que alguien decide abandonar los estudios pueden ser múltiples, pero entre ellas está el círculo social que elegimos en la universidad. Víctor López García, autor del blog Economía Personal, recuerda que la Universidad es también una inversión, y para hacerla valer se debe escoger a los socios adecuados .

Haciendo cuentas, México gasta 89,925.9 pesos en cada estudiante universitario que acude a instituciones públicas, según el informe Panorama de la Educación 2011 de la OCDE. Si decides estudiar Arquitectura en la Universidad Iberoamericana pagarías cerca de 550,000 pesos o 642,000 si lo tuyo es la Ingeniería Industrial en el Tec de Monterrey, según cifras de la organización Ciudadanos en la Red.

EL CÍRCULO SOCIAL

La idea es escoger a tu grupo social con base a tus propias metas. Si tu meta es graduarte deberías socializar con quienes tienen esa misma mentalidad y valores similares a los tuyos. La universidad es un compromiso a largo plazo y deberías escoger a tu círculo social de la misma forma en que escogerías a socios para un negocios , explica López García en entrevista.

¿Por qué es importante el círculo social? El especialista afirma que tus amigos pueden tener influencia en tu comportamiento y en las decisiones que tomas. Pueden ayudar a enfocarte o alejarte de tus metas.

Si las personas con quienes compartes tu tiempo están en la universidad sin realmente una meta o intención clara, si son de los que están ahí porque creen que tienen que hacerlo, pero preferirían estar en otro lado, ¿qué te pueden aportar esas relaciones que te acerquen a tu meta de graduarte? , cuestiona el especialista en Finanzas Personales.

Pero no se trata sólo de estudiar sin disfrutar la escuela y ese momento de tu vida, en el que, por otro lado, cosechas amistades que podrían acompañarte por el resto de tu existencia.

Sólo estudiar y nada de descansar o distraerse no es sostenible. Hay parranderos que también quieren graduarse. Y nerds que también parrandean , expone.

En conclusión, se trata de eliminar a quienes son una mala influencia e incluir a quienes tienen metas y valores similares a los tuyos.

No necesariamente tienen que ser compañeros de clase. Pueden ser incluso tus mismos amigos de siempre, gente que estudia en otras universidades o va en un año diferente, pero que sean compatibles. No vale la pena mantener una relación con alguien que no respeta tus metas, mucho menos las apoya , concluye López García.