Buscar
Finanzas Personales

Lectura 4:00 min

El efecto psicológico de la crisis ?y recesión mundial

Depende sólo de nosotros, a través de la preparación y la modernización, estar preparados para enfrentarla positivamente.

Las ideologías nos separan; los sueños ?y la angustia nos unen.

Eugene Ionesco

Todos en algún momento podemos decir que la crisis financiera y económica internacional, que ya alcanza los siete años de duración, nos afecta en un plano psicológico.

Pero, ¿qué tan posible es medir este efecto y sus consecuencias concretas en cada persona?

Algunos estudios recientes tratan de encontrar y en lo posible, medir este efecto y sus implicaciones y consecuencias.

En la publicación La crisis financiera y sus efectos: perspectivas de la economía y la psicología , un grupo de investigadores busca tipificar tanto la naturaleza de la crisis como los efectos específicos que ha tenido sobre las personas, incluyendo el plano psicológico.

Con variaciones entre países, algunas afectaciones puntuales se relacionan con la incertidumbre laboral, el deterioro en el nivel de ingreso real de las familias y el crecimiento del endeudamiento.

Dado que uno de los efectos de la crisis fue la reducción de los márgenes de gasto de los gobiernos, se dio además una repercusión directa sobre programas sociales, lo que incidió en el bienestar de las familias y, si se toma en consideración que en la etapa previa a la crisis muchos países habían experimentado crecimientos de los niveles de ingreso, el deterioro posterior fue percibido de manera más grave. La contracción del crédito afectó también la capacidad de gasto de las familias, acentuando la percepción de deterioro de su estilo y nivel de vida.

Remordimiento, pesimismo y resiliencia, los más comunes

Entre los efectos psicológicos que se tienen identificados se presenta uno que podríamos tipificar como remordimiento; esto entre aquellas personas que pudiendo haberse preparado en la etapa previa a la crisis, por haber contado con un nivel de ingresos favorable, hoy se autorrecriminan por no haber creado una reserva de contingencia que les permitiera enfrentar la incertidumbre actual.

Como producto de la incertidumbre laboral, se tiene identificado un efecto de disminución del sentido de capacidad autónoma de recuperación, lo que provoca una sensación de pesimismo que impide visualizar una salida a la situación actual.

Uno de los factores de personalidad identificados que permite enfrentar en mejores condiciones los efectos psicológicos de la prolongada crisis es la característica de resiliencia entendida, como la capacidad de sobreponerse y recuperarse de una situación inesperada y grave. Las personas que tienen esta característica están en mejores condiciones de enfrentar los efectos de la crisis.

En los países con incrementos significativos en las tasas de desempleo, particularmente entre la población joven, se da también una sensación de desesperanza, que en muchos casos se cataliza como una férrea (y en muchas ocasiones fundamentada) oposición a las estructuras vigentes políticas y económicas en sus respectivos países; aunque lleva también a comprar soluciones voluntaristas y simplistas frente a problemas extraordinariamente complejos.

De manera complementaria, el estudio Evaluation of the Financial Threat Scale encuentra como factores altamente relacionados con la crisis financiera, y la percepción que individualmente se tiene de la misma, la sensación de inseguridad laboral, la afectación de la autoestima e incluso el deterioro emocional; siendo la perspectiva o posibilidad de cambio en el estilo y nivel de vida un gran generador de angustia financiera.

Si bien los efectos de la crisis tienen impactos para todos, es fundamental reconocer que en ésta y en futuras crisis (que seguramente se presentarán a lo largo de nuestra vida) siempre estarán presentes factores que provocan angustia financiera. Dependerá de nosotros, a través de la preparación, la previsión, la moderación de nuestra conducta del gasto y el favorecimiento del ahorro, que estemos en condiciones para enfrentarlas con menos efectos negativos para nuestras familias.

El autor es politólogo, mercadólogo, especialista en economía conductual, profesor de la Facultad de Economía de la UNAM y Director General de Mexicana de Becas, Fondo de Ahorro Educativo. Síguelo en Twitter @martinezsolares.

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí
tracking reference image

Últimas noticias

Noticias Recomendadas

Suscríbete