Las opciones de préstamos en el mercado son muy diversas, con requisitos, tasas de interés y comisiones que varían, éstas últimas lo hacen principalmente en función de un factor: el de cuán riesgoso es para una entidad financiera prestarnos dinero. Si tenemos un buen historial crediticio, es una garantía de que pagaremos en tiempo y forma, por lo que tendremos comisiones más bajas; de ahí que un inmueble sea una garantía como pocas para acceder a montos que, idealmente, podríamos utilizar para lograr objetivos un poco más ambiciosos.

En este sentido, los créditos de liquidez con garantía hipotecaria son una de las opciones con menores comisiones en el mercado, ya que se trata de financiamientos que, debido a la garantía que conlleva dejar su vivienda como promesa de pago, otorgan bajas comisiones en comparación con otros productos que ofrecen las empresas del sector financiero.

Un crédito de liquidez consiste en que cualquier persona física que tenga ingresos comprobables puede dejar una propiedad en garantía, regularmente una vivienda, y el banco le presta un porcentaje del valor de la misma, entre 50 y 70% del valor , detalló Benjamín Monroy, director comercial de Creditaria.

Este tipo de créditos, añadió, es el más barato del mercado por la garantía que tienen. Sin embargo, el plazo promedio para saldar estos préstamos va de 10 a 15 años, e incluso algunas entidades lo ofrecen a 20 (practicamente lo que dura un crédito hipotecario) en tanto que sus tasas de interés promedio oscilan entre 13 y 18%, por lo que es recomendable que busque condiciones a plazos y mensualidades cómodas, que se adapten a su situación financiera.

Especialistas recomiendan que, en cualquier tipo de deudas (sobre todo las de largo plazo, como este caso), se busque optar por mensualidades que no excedan 30% de sus ingresos mensuales, ya que tendrá su dinero comprometido durante un tiempo considerable, y no puede quedar expuesto financieramente.

De ahí que los requisitos para acceder a estos préstamos sean muy específicos en la mayoría de las entidades que los otorgan: el inmueble debe encontrarse a su nombre y estar pagado en su totalidad además de hallarse libre de cualquier gravamen (obligación, impuesto o tributo que se aplica a un inmueble); y, en varios casos, debe tener un valor mínimo en el mercado, por lo regular, de 1 millón 500,000 pesos, aunque en algunos casos puede ser de 2 millones de pesos. Asimismo, los ingresos mínimos comprobables varían entre una entidad y otra.

En tanto, el solicitante del financiamiento debe comprobar que percibe cierta cantidad de ingresos de manera constante. Estos montos también varían entre un banco y otro.

Estudiamos el perfil del cliente, sus ingresos, qué deudas tiene y a cuánto ascienden éstas; con base en esto, buscamos la opción financiera más adecuada del perfil , añadió Monroy.

Cabe destacar que la mayoría de las entidades revisarán, su historial crediticio así como la antigüedad en su empleo, para cerciorarse de que está en las condiciones de poder solventar un crédito de este tipo. Además, algunas entidades solicitan como requisito que tenga una cuenta con ellos e ingresos recurrentes.

Es recomedable que se llene de paciencia pues la liberación del crédito puede tardar.

Los riesgos

Si bien disponer de una alta liquidez podría ser aprovechado, uno de los mayores riesgos de estos préstamos es el destino que le demos al dinero una vez que disponemos de él.

El directivo de Creditaria sugiere que este monto se ocupe para invertir en un negocio, por ejemplo, ya que si lo ocupa para irse de vacaciones o en algo que no genere valor, puede ser muy riesgoso.

Otro destino del préstamo puede ser la liquidación de sus deudas. Sin embargo, el especialista advierte que esto sólo es válido para saldar adeudos más caros que el que está adquiriendo.

Recomendamos que saquen un crédito de liquidez siempre y cuando el dinero (que) obtendremos nos dé un mayor rendimiento a lo que va a costar el crédito , recomendó el director comercial de Creditaria.

Un caso en el que sería apropiado darle este uso, aparte del préstamo obtenido, sería el de las tarjetas de crédito, cuyo costo anual total (CAT) va desde 30 hasta más de 100%, a diferencia de los créditos de liquidez, con un CAT que oscila entre 14 y 18% dependiendo del tipo de vivienda que sea (económica, media o residencial).

Tenga en cuenta los gastos extra

Aunque el préstamo puede ser de bajos intereses, recuerde tomar en cuenta los gastos que se pueden generar por apertura y cobranza, así como el avalúo y costos por investigación y de carácter notarial.

Asimismo, no olvide optar por un seguro para su vivienda, ya que alguna afectación en ella podría tener consecuencias en su crédito, o bien, en caso de que quede desempleado o incapacitado por un periodo y no pueda cumplir con sus pagos, una cobertura de desempleo o de vida e incapacidad es su aliada.

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